El Museo de Bellas Artes de Alicante (MUBAG) ha inaugurado esta mañana la primera gran exposición antológica dedicada a Antonio Gisbert (1834-1901), una figura fundamental de la pintura española del siglo XIX y uno de los máximos exponentes del género histórico. Esta muestra, organizada en colaboración con el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, estará disponible para el público hasta el 25 de octubre y, tras su clausura en Alicante, se trasladará a Alcoi y Valencia.
La iniciativa ha sido presentada por el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, junto al director-gerente del Consorci de Museus, Nicolás Bugeda, el director del MUBAG, Jorge A. Soler, y el comisario del proyecto, Luis Alberto Pérez Velarde. Esta exposición representa un hito crucial para la puesta en valor del patrimonio artístico de la provincia y para el redescubrimiento de un artista cuya obra ha marcado una época.
La relevancia de Antonio Gisbert en el arte español
Juan de Dios Navarro ha enfatizado que "Gisbert es una de las figuras más sobresalientes de la historia de la pintura española y, sin embargo, todavía era un gran desconocido para buena parte del público". Con esta muestra, ha añadido, se "hace justicia" a su legado artístico, coincidiendo con el 125 aniversario de su fallecimiento, y refuerza el compromiso la investigación, conservación y difusión de "nuestros artistas más universales” en el MUBAG.
Por su parte, Nicolás Bugeda ha subrayado que “esta producción del Consorci de Museus en colaboración con el MUBAG, organizada a partir de la extensa investigación realizada por el historiador Luis Alberto Pérez, nos permite seguir trabajando en nuestra línea de recuperación de artistas de siglos pasados”.

Asimismo, ha resaltado la trascendencia de Gisbert en el panorama artístico nacional, recordando que varias de sus obras más emblemáticas forman parte de las colecciones de las principales instituciones del Estado y del imaginario colectivo español.
Exposición exhaustiva y piezas inéditas
La exposición propone una revisión exhaustiva de la trayectoria de Antonio Gisbert, a través de una cuidada selección de aproximadamente 90 piezas. Este conjunto incluye pinturas, dibujos, fotografías y documentación personal, ofreciendo una visión completa de su evolución artística y personal.
Se trata de la primera exposición monográfica de gran formato dedicada al pintor, destacando por la inclusión de numerosas obras inéditas procedentes de colecciones particulares y otras que regresan a las salas de exposición tras permanecer décadas fuera del circuito público.
Entre los préstamos más significativos que enriquecen esta muestra, se encuentran obras cedidas por instituciones de gran prestigio como:
- El Museo Nacional del Prado
- El Ministerio de Defensa
- El Consejo de Estado
- Patrimonio Nacional
- Las Colecciones Reales
- La Universidad Complutense de Madrid
- La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
- El Senado
- El Congreso de los Diputados
Para el comisario, Luis Alberto Pérez Velarde, la muestra representa “una oportunidad única para redescubrir a un creador que supo combinar su excelencia técnica con un firme compromiso intelectual y político”. A través de sus lienzos, Gisbert no solo ha retratado a algunas de las personalidades más influyentes de su tiempo, sino que también ha representado episodios históricos decisivos para España.
Recorrido por la vida y obra del pintor
El proyecto expositivo traza un recorrido detallado por las distintas etapas de la vida del pintor, desde sus primeros años de aprendizaje en su natal Alcoi hasta su exilio voluntario en París. También se aborda su formación académica en Madrid, su estancia en Roma, su participación en las exposiciones nacionales de Bellas Artes y su presencia en los grandes certámenes internacionales de la época.
La muestra profundiza, además, en los vínculos que Gisbert mantuvo con destacadas figuras de la cultura y la política del siglo XIX, entre ellas José y Federico de Madrazo. Se pone de relieve su estrecha relación con el liberalismo español, una ideología que le ha llevado a dirigir el Museo del Prado y a retratar a importantes figuras, incluido el rey Amadeo I de Saboya.
Obras icónicas y redescubrimientos
La exposición culmina con la presentación de algunas de sus composiciones históricas más relevantes, que han dejado una huella imborrable en el arte español. Entre ellas, destacan la 'Salida de Cristóbal Colón del puerto de Palos y Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga', considerada una de las imágenes más icónicas de la pintura histórica española.
Especial relevancia adquieren piezas como el 'Retrato del general Prim', el 'Retrato de Amadeo I de Saboya', la obra 'El rey Amadeo I ante el cadáver del general Prim' o la tablilla 'Una ciocciara', perteneciente al Museo de Bellas Artes de València y que no se mostraba al público desde cuarenta años.
La exposición consta de seis secciones que presentan una visión completa de Gisbert, de su obra y de su pensamiento artístico. ‘Alcoy. Los inicios’, atiende al primer aprendizaje en su Alcoy natal, donde retrató a sus seres más cercanos, mientras que ‘De Madrid al premio de Roma’, presta atención a su formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando junto a Madrazo.
La tercera parte ‘Los grandes temas. Retratos’ se centra en las exposiciones nacionales. Su pintura de historia alcanzó plena madurez con Los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo y El desembarco de los puritanos en América del Norte. La cuarta sección, ‘Gisbert y Amadeo de Saboya’, muestra su excelencia en el retrato vinculado a las esferas del poder.
‘París. El pintor olvidado’ es el quinto sector que habla de su regreso a Francia. Entre sus últimos grandes encargos destacan Salida de Cristóbal Colón del Puerto de Palos (paradero desconocido) y, en 1888, el monumental Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga (1888) del que se exhibe una réplica en óleo y un dibujo, procedentes del Museo Nacional del Prado. La muestra concluye con un apartado dedicado al dibujo, ‘Gisbert, dibujante’ coronado por su lienzo El Minué.