La unidad sindical que había sostenido hasta ahora la huelga indefinida en la enseñanza pública valenciana ha saltado este lunes por los aires. Los sindicatos CSIF y ANPE han aceptado la propuesta salarial planteada por la Conselleria de Educación y han sellado un acuerdo parcial.
El departamento que dirige Carme Ortí ha ofrecido desgranar la propuesta en ‘microacuerdos’ y, de este modo, ha conseguido romper la unanimidad sindical. La firma llega en el arranque de la tercera semana de movilizaciones docentes y tras once jornadas de huelga que han llenado las calles de protestas.
Aunque el acuerdo supone un subida retributiva de 200 euros brutos mensuales hasta 2028, con los últimos 50 euros vinculados al IPC, y seis días de libre disposición, todavía quedan pendientes otros asuntos. STEPV, CCOO y UGT han rechazado el documento por considerarlo “claramente insuficiente” y no incluir todas las reivindicaciones del profesorado.
Educación fragmenta la negociación
La consellera de Educación, Carme Ortí, ha defendido el pacto alcanzado y ha asegurado que supone “un primer paso para que vuelva la tranquilidad a las aulas”. Además, ha destacado que la negociación de los "microacuerdos" por separado, después de observar que la negociación de todo el documento conjunto "no había productiva hasta ahora".

Ortí ha insistido en que la negociación “sigue abierta” y ha tendido la mano al resto de organizaciones sindicales para "trabajar de una manera seria, con meses calendarizados, compromisos adquiridos, presupuestos cerrados". De hecho, el guion de esta "parcialización" se repetirá mañana y se debatirán por separado el resto de ocho puntos del documento.
En concreto, el acuerdo sellado contempla una subida salarial de 200 euros en el complemento específico autonómico: 75 euros en septiembre de 2026, 75 euros en enero de 2027 y 50 euros en enero de 2028.
Esta última cifra se considerará como un mínimo, ya que las tres partes se comprometen a negociar una posterior subida del complemento, en función del presupuesto vigente en ese ejercicio e indexada al IPC. Desde Conselleria subrayan que esta subida situaría a los docentes valencianos "entre los mejor pagados de España".
Además, el acuerdo incluye la implantación de seis días de libre disposición a partir del curso 2026-2027: tres en días lectivos y otros tres en días no lectivos. El tercer y último punto del acuerdo es el reconocimiento del derecho a la desconexión digital del profesorado.
El 70% sindical rechaza el acuerdo salarial
La fractura sindical no supone, por ahora, el final del conflicto. Este martes volverán a reunirse la Conselleria y los sindicatos a las 16:00 horas para abordar uno de los puntos más sensibles de la negociación: la reducción de ratios en las aulas.
Los representantes sindicales consideran que este asunto, junto con la promoción del valenciano y las plantillas docentes, sigue siendo "determinante" para desconvocar la huelga.
Marc Candela, coordinador de Acción Sindical de STEPV, considera que la propuesta no garantiza la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los últimos 16 años y ha recordado que “el 70% de la representación sindical no firma el acuerdo”. Aún así, la rúbrica de CSIF y ANPE permite validar el texto en la mesa sectorial.

Desde UGT, Maica Martínez ha lamentado que “todo sube pero nosotros estamos estancados a nivel salarial”, mientras que Xelo Valls, secretaria general de Educación de CCOO PV, sostuvo que la negociación “debe contemplar todos los puntos para poder tener una respuesta satisfactoria”.
Pese a ello, los sindicatos firmantes han defendido que es un avance "necesario". José Seco, presidente autonómico de CSIF Educación, ha señalado que el pacto “es bueno para los docentes valencianos y un paso adelante para seguir negociando”.
En la misma línea, Lauren Bárcenas, representante de ANPE, ha justificado la decisión “por responsabilidad” y ha destacado que “son 200 euros en un año y medio, una subida que no ha habido en ninguna otra comunidad autónoma”.
¿Qué pasa con la huelga?
La firma del acuerdo parcial abre ahora un nuevo escenario sobre el futuro de la huelga indefinida. La representante de CCOO PV, Xelo Valls, evita confirmar si las movilizaciones continuarán en los mismos términos y ha señalado que es momento de “hacer una reflexión” tras la ruptura de la unidad sindical.
La situación afecta especialmente a CSIF, uno de los sindicatos que formaban parte del comité huelga. La organización deberá decidir ahora si abandona formalmente las protestas, una cuestión que se debatirá en una reunión interna prevista para esta misma noche y que, según fuentes sindicales, podría prolongarse “hasta bien entrada la madrugada”.