Los rumores sobre el adelanto electoral que han circulado como la pólvora este fin de semana se han confirmado finalmente este lunes. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado elecciones generales anticipadas: las urnas se abrirán el próximo domingo 29 de noviembre.
Así lo ha anunciado en una comparecencia pública en el Palacio de la Moncloa después de informar previamente al rey Felipe VI. La decisión de disolver las Cortes ha sido formalizada posteriormente por un Consejo de Ministros extraordinario, previsto para este mismo lunes a las 11:30 horas.
Frente a sus áticos, sus recortes y su servilismo a las élites, nuestro compromiso con la gente: vivienda asequible, servicios públicos y derechos sociales. España tiene que seguir avanzando y, para eso, necesitamos que la ciudadanía amplíe nuestra fuerza en el Parlamento. Toca movilizarse. Toca pelear. El 29 de noviembre vamos a hacer historia. Otra vez.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 5, 2026
El anuncio abre, por tanto, un nuevo escenario político en España. La convocatoria se produce además en un momento marcado por la indignación social por la vivienda, la crisis de Ceuta todavía sin resolver y por las dificultades de un Ejecutivo en minoría para sacar adelante algunas de sus iniciativas por la complicada aritmética parlamentaria.
Sánchez defiende la convocatoria y pide renovar el apoyo ciudadano
Durante su intervención, Sánchez ha defendido que España necesita acudir a las urnas para decidir qué rumbo quiere tomar. “Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis”, ha señalado.
Asimismo, el presidente del Gobierno, que ejercerá a partir de mañana en funciones, ha justificado la convocatoria por la necesidad de “renovar y ampliar el apoyo de la gente” y conseguir un “respaldo más amplio” para continuar con una hoja de ruta que comenzó en 2018 tras una moción de censura contra el entonces presidente Mariano Rajoy.
El jefe del Ejecutivo ha reconocido que durante la legislatura "se han cometido errores" y que existe “insatisfacción” ante asuntos que siguen pendientes, entre ellos la desigualdad, los servicios públicos y el acceso a la vivienda.

Al mismo tiempo, ha reivindicado los avances logrados por el Gobierno de coalición y ha planteado las próximas elecciones como una decisión “entre mantener las actuales políticas progresistas o apostar por un cambio marcado por los recortes y el servilismo a las élites”.
La vivienda acelera la tensión social en España
La decisión se ha precipitado después de que el Congreso de los Diputados tumbara el pasado viernes los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno, un revés que ha desatado una creciente indignación social en numerosas ciudades de España.
En los últimos días, tras el desahucio Maricarmen, la anciana de 87 años desalojada de su vivienda tras 70 años residiendo en ella de alquiler, se han multiplicado las acampadas y manifestaciones para exigir medidas que garanticen el derecho a la vivienda y poner freno a la especulación inmobiliaria.

En Alicante, desde el pasado sábado cerca de 40 tiendas de campaña han tomado la plaza de la Montañeta. Los sindicatos de vivienda de Carolinas y Zona Norte reclaman soluciones ante el encarecimiento del precio de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda.
Por último, Sánchez ha situado también el contexto político actual en el centro de su discurso y ha advertido del riesgo de una “ola ultraderechista”. Según ha defendido, un eventual Gobierno de derechas podría “derogar y recortar” derechos y libertades, mientras que ha reivindicado una España “abierta, socialmente justa y medioambientalmente responsable”.