Las temperaturas gélidas se despiden de la provincia de Alicante. Los abrigos más gruesos empezarán a sobrar y las capas de ropa se aligerarán considerablemente tras el paso de la borrasca ‘Francis’ y la entrada de una masa de aire polar ártico que ha acompañado los últimos días de la Navidad.
Y es que el frío intenso y las madrugadas bajo cero —con importantes nevadas en las principales cimas y cumbres alicantinas— se preparan para retirarse a partir de este jueves con la próxima secuencia meteorológica, que dará paso a una sensación térmica mucho más amable y valores más suaves.
El Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA) señala que la atmósfera iniciará un proceso de transición en la segunda semana de enero que dejará atrás las noches gélidas y escarchas. Una nueva configuración de vientos, con claro dominio de componentes occidentales, desplazará el aire frío acumulado y abrirá la puerta a una etapa mucho más templada.
Un giro térmico progresivo
Los modelos atmosféricos apuntan a que el ascenso de las temperaturas será escalonado y constante, especialmente en las zonas costeras con temperaturas de hasta 22º. A partir de este viernes, los termómetros comenzarán a recuperar grados durante el día, mientras que las mínimas nocturnas dejarán de registrar valores tan bajos en toda la provincia.
De hecho, el observatorio de la UA apunta que en el litoral el cambio será todavía más evidente que en áreas del interior o zonas elevadas, con máximas que podrían rondar registros propios de inicios de la primavera.
En capas medias de la atmósfera, a unos 1.500 metros de altitud, los mapas meteorológicos reflejan con claridad esta transformación. El aire frío, dominante hasta ahora, se desplazará hacia el este de Europa y será sustituido por una masa más templada y húmeda procedente del Atlántico, lo que favorecerá un ambiente menos seco y una mayor estabilidad térmica.
Viento de poniente
El verdadero motor de este episodio será el viento de poniente. Este flujo del oeste actuará como “mecanismo de limpieza atmosférica”, barriendo el frío residual y homogeneizando las temperaturas. Aunque se esperan rachas moderadas e incluso localmente fuertes en algunos puntos del interior, su efecto principal será los termómetros más suaves durante la noche.
Gracias a esta dinámica, el invierno aflojará su intensidad en la provincia de Alicante, y el resto de la Península Ibérica, con una variación térmica que podría oscilar entre 7º y 10º grados más que en los registros medios de la última semana. Aún así, ni mucho menos se trata de una situación atípica en enero y el frío volverá a ser protagonista desde mediados de mes.