Se cumplen las previsiones. Alicante se prepara para un fin de semana inestable con la llegada de una nueva borrasca que dejará lluvia, viento y frío. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido de un escenario claramente invernal, marcado por la influencia de una DANA que se irá descolgando sobre la Península y se reforzará en el área mediterránea.
Este cambio en el tiempo, propiciado por un embolsamiento de aire frío en altura proveniente desde Groenlandia, se notará de forma progresiva y obligará a mirar de nuevo al paraguas. Y es que combinado con un flujo húmedo de componente este, favorecerá un aumento de la nubosidad y la aparición de chubascos intermitentes que podrían ser localmente fuertes.
⚠️ NOTA INFORMATIVA | Temporal mediterráneo.
— AEMET (@AEMET_Esp) January 15, 2026
☔️ Lluvias muy persistentes y localmente fuertes.
🌬 Vientos intensos.
🌊 Temporal marítimo con fuerte oleaje.
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Además, en su última actualización, el organismo estatal ya ha catalogado la borrasca con el nombre de 'Harry'. Se trata del octavo nombramiento de la temporada por su gran impacto y se hará notar, especialmente, el lunes y el martes con un fuerte oleaje y lluvias persistentes.
Lluvias irregulares y termómetros a la baja
Las precipitaciones no serán continuas, pero podrán presentarse en distintos momentos del día de forma irregular, acompañadas de un descenso paulatino de las temperaturas que devolverá una sensación plenamente invernal, especialmente durante las noches y primeras horas de la mañana.
Según AEMET, tras el paso de varios frentes atlánticos, se está configurando un patrón de bloqueo sobre Europa que propicia la elongación de una vaguada en altura y el posterior descuelgue de una dana. Esta evolución atmosférica dará lugar a la formación de una borrasca en el Mediterráneo, responsable directa del episodio de inestabilidad en la provincia de Alicante.

Los mayores acumulados de lluvia podrían registrarse en las zonas situadas a barlovento de las sierras litorales y prelitorales, donde el relieve favorece la retención de la humedad. En estos puntos de la Marina Alta, las precipitaciones podrían alcanzar cierta persistencia y afectar a las cabeceras de ríos y ramblas, aunque por el momento no hay ningún aviso activo.
El sábado 17 será la jornada de mayor inestabilidad con lluvias intermitentes —y probabilidades que oscilan entre el 85% y el 100%— que se podrían generar en la mitad norte de la provincia, en el triángulo formado por las ciudades de Alicante, Alcoy y Dénia. El domingo 18, sin embargo, la nubosidad tenderá a descender con chubascos aislados en puntos del litotal norte.
La Aemet no descarta que este escenario anticipe un más tiempo más adverso a comienzos de la próxima semana, cuando la borrasca podría intensificarse sobre el Mediterráneo. Además, recomiendan "prestar una especial atención a las actualizaciones de los pronósticos" dado que existe una "elevada incertidumbre" sobre las áreas más afectadas.
Atención al temporal marítimo
La agencia estatal también pone el foco en el litoral. La interacción entre la dana y el anticiclón europeo provocará un intenso flujo del este muy húmedo sobre la mitad norte del Mediterráneo peninsular y Baleares. Esta situación dará lugar a un temporal marítimo con oleaje significativo y rachas de viento que podrían ser puntualmente fuertes, sobre todo en zonas expuestas.

En este sentido, advierte de posibles daños en paseos marítimos y áreas cercanas al mar, así como de la caída de ramas, árboles o elementos arquitectónicos vulnerables. En zonas bajas, las lluvias podrían provocar pequeñas inundaciones, por lo que se recomienda extremar la precaución y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.
La nieve, pendiente de la cota
En paralelo, la entrada de aire muy frío vuelve a situar la nieve en el radar meteorológico del interior de la provincia de Alicante. Durante el sábado, la cota se situará en torno a los 1.400 o 1.500 metros, pero el lunes podría descender hasta los 1.100 o 1.200 metros, abriendo la puerta a nevadas puntuales en las cumbres de las sierras alicantinas más elevadas.
Aitana, Serrella o Mariola concentran las mayores probabilidades, aunque el carácter irregular de las precipitaciones introduce un alto grado de incertidumbre. En localidades de interior como Alcoy, Banyeres o la Vall de Gallinera no se descarta la aparición de nieve o aguanieve.