La sanidad pública en Alicante se paraliza esta semana con dos jornadas de huelga convocadas por médicos y sanitarios que reclaman mejoras laborales y un marco normativo propio para el colectivo facultativo. El paro, fijado para este miércoles 14 y jueves 15 de enero, se enmarca en una movilización de ámbito estatal que también afecta al resto de la Comunitat Valenciana.
La convocatoria de la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF), en la que se integra el sindicato Médico Avanza y el Sindicato de Médicas y Médicos de Atención Primaria (SMP), llega en un momento de tensión tras varias protestas secundadas en los últimos meses por el malestar acumulado entre los profesionales sanitarios.
Tal y como según argumentan en su escrito, arrastran “una sobrecarga asistencial crónica, jornadas excesivas y una ausencia de diálogo real con las administraciones —Ministerio y consellerias—”. Los médicos alertan de que esta situación impacta en su salud física y mental y, por tanto, tiene consecuencias directas sobre la calidad de atención a la ciudadanía.

Los paros se producen, además, en un contexto de desacuerdo con el Ministerio de Sanidad por el contenido del nuevo Estatuto Marco, que consideran "insuficiente" para dar respuesta a las necesidades del colectivo médico. No todos los sindicatos se han adherido a la convocatoria. El CESM-CV ha aclarado que no secundará estas jornadas, aunque “respeta” el paro.
Reivindicaciones del colectivo médico
Los profesionales que irán a la huelga esta semana reclaman un Estatuto Médico y Facultativo propio, con capacidad real de negociación y acuerdos específicos. Según explican los sanitarios, el actual marco normativo “no reconoce adecuadamente la formación, la responsabilidad clínica ni la toma de decisiones que asumimos a diario”.
Entre las principales demandas figura el fin de las guardias de 24 horas y la implantación de límites efectivos de jornada, con descansos obligatorios garantizados. También exigen el pago “íntegro y justo” de las horas de guardia y que este tiempo compute como trabajado para la jubilación, ya que actualmente realizan "hasta 80 y 90 horas a la semana" de las que solo cotizan 37,5.
“La profesión no puede seguir sosteniendo el sistema a costa de su salud y de su vida personal”, señalan. Otro de los ejes de la protesta es la necesidad de medidas urgentes para la retención y cobertura de plazas, especialmente en Atención Primaria. Los médicos denuncian plantillas insuficientes y una sobrecarga permanente que, según advierten, está empujando a muchos profesionales a abandonar el sistema público.
En este sentido, reclaman límites asistenciales claros y proponen un máximo de 25 pacientes por jornada laboral. “Ejercer con agendas desbordadas y sin tiempo suficiente está degradando el ejercicio profesional”, sostienen.

Un conflicto que puede prolongarse
Aunque el paro está convocado inicialmente para dos días, los médicos advierten de que la movilización podría intensificarse si no se producen avances. En la convocatoria se plantea el inicio de una huelga indefinida a partir del mes de febrero si el Ministerio “no rectifica el rumbo” del nuevo Estatuto Marco y “no se abre una negociación real con el colectivo médico”.
El sindicato CESM en la Comunitat Valenciana, que aunque no formará parte de este paro subraya que el objetivo común de defender los derechos del colectivo está “por encima de las siglas”, consideran que tras las movilizaciones de diciembre el siguiente paso “debería ser una acción de carácter indefinido”.
Esta posibilidad no está descartada, un extremo que sería “histórico” ya que no se produce una huelga de estas características en España desde mediados de los años 90. “Cuando no hay presión, no hay cambios”, advierten, aunque recalcan que mantienen “la mano tendida al diálogo” y lamentan las molestias que el paro pueda causar a la ciudadanía.