La nueva ley del tabaco cambia las reglas: dónde no se podrá fumar ni vapear en Alicante

El Gobierno da luz verde a una nueva ley que amplía los espacios sin humo y prohíbe por primera vez su consumo a los menores

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Una mujer fuma en la terraza de un bar en Alicante
Una mujer fuma en la terraza de un bar en Alicante
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Fumar o vapear en una terraza en Alicante mientras se toma un café, en la arena de una playa o junto a la piscina podría dejar de ser una escena habitual. El Gobierno ha aprobado este martes el proyecto de ley que modifica la normativa antitabaco y amplía de forma significativa los espacios donde estará prohibido consumir cigarrillos y vapeadores.

La nueva regulación, que todavía debe superar su tramitación parlamentaria antes de entrar en vigor, forma parte del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo y, según el Ministerio de Sanidad, busca reforzar la protección de la salud pública y adaptar la legislación a los nuevos hábitos de consumo. 

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha señalado que "esta reforma persigue un objetivo muy claro: proteger mejor la salud pública y avanzar hacia una generación libre de tabaco", recordando que el tabaquismo provoca alrededor de 50.000 muertes al año en España.

Terrazas, playas, piscinas y campus: lugares donde ya no se podrá fumar

El proyecto amplía considerablemente la lista de espacios libres de humo. Si el Congreso de los Diputados aprueba definitivamente la norma, quedará prohibido fumar o vapear en las terrazas de bares y restaurantes. Ese es el principal cambio criticado por hosteleros y fumadores, aplaudido por quienes llevan años exigiendo una revisión de la normativa. 

Una persona fumando en una calle de Alicante
Una persona fumando en una calle de Alicante

La prohibición también alcanza a conciertos, festivales, mercadillos, ferias y actos multitudinarios. Tampoco se podrá fumar en las playas, piscinas de uso público, campus universitarios, marquesinas del transporte público, andenes y parques nacionales, así como los centros de trabajo y vehículos destinados al transporte de viajeros, como taxis y VTC.

Además, no se podrá consumir tabaco ni dispositivos relacionados en un radio inferior a 15 metros alrededor de centros sanitarios, colegios, universidades, edificios públicos, bibliotecas, museos, centros culturales, instalaciones deportivas, centros sociales o parques infantiles.

Mónica García defiende esta ampliación asegurando que "una familia que se sienta a comer, una embarazada, un paciente asmático o con alguna patología crónica debería poder hacerlo sin que el humo de las mesas de alrededor forme parte del menú".

Los vapeadores tendrán las mismas restricciones que el tabaco

Otra de las principales novedades de la reforma afecta a los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos similares. La futura ley equipara su regulación a la del tabaco tradicional, por lo que estarán sujetos a las mismas limitaciones de consumo en todos los espacios donde esté prohibido fumar.

La medida incluye los vapeadores con y sin nicotina, las cachimbas, los productos elaborados con hierbas para fumar y otros dispositivos que imiten el acto de fumar. Las bolsas de nicotina quedan fuera de esta equiparación en cuanto a los espacios sin humo, aunque sí estará prohibido su consumo por parte de menores de edad.

Una persona fumando en un espacio público
Una persona fumando en un espacio público

Precisamente, el texto incorpora, por primera vez, una novedad sustancial: se prohíbe de forma expresa que los menores de edad puedan consumir tabaco o vapeadores, no solo su venta o suministro. Se trataba de una laguna legal hasta ahora no recogida en ninguna legislación.

Cambios en la publicidad y en la venta de tabaco

La reforma incorpora un tercer bloque de medidas centrado en limitar la promoción de los productos relacionados con el tabaco. El proyecto de ley prohíbe la publicidad y patrocinio, tanto de forma directa como indirecta, en cualquier medio de comunicación y también en internet y redes sociales, incluyendo la realizada por creadores de contenido e influencers.

"Equiparamos los nuevos productos al tabaco tradicional y prohibimos su publicidad por internet y redes sociales, reforzando también los límites de la promoción indirecta y las ofertas comerciales utilizadas para captar nuevos consumidores", ha explicado la ministra.

El proyecto contempla, a su vez, limitar los puntos de venta de estos productos a establecimientos especializados que cumplan la normativa vigente y recuperar el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, organismo encargado de realizar el seguimiento de las políticas públicas relacionadas con el consumo de tabaco en España.