Fin del misterio. La Policía Nacional ha confirmado la identidad del cuerpo sin vida localizado este martes sepultado bajo hormigón en una vivienda de la pedanía alicantina de El Bacarot. Los análisis lofoscópicos practicados por la Brigada de la Policía Científica han determinado que se trata del empresario Jesús Tavira, desaparecido desde el pasado 18 de marzo.
El cadáver estaba enterrado a más de dos metros de profundidad en el interior de un aljibe situado en el interior del inmueble. El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición y múltiples heridas por arma blanca en distintas partes del cuerpo, según señalan fuentes policiales.
El hallazgo se produjo tras un operativo que se prolongó durante más de diez horas, en el que participaron unidades especializadas. Entre ellas, el Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), encargado de las labores de localización, excavación y recuperación del cuerpo en condiciones de especial dificultad.
Jesús Tavira fue uno de los testigos en el juicio por el asesinato a tiros de la viuda de Vicente Sala, expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). El empresario era el dueño de un desguace situado en las inmediaciones del concesionario Novocar donde se produjo el crimen en diciembre de 2016 y del que fue absuelto el único sospechoso.
Cuatro detenidos
En el marco de la investigación han sido detenidas cuatro personas con edades comprendidas entre los 35 y los 45 años. Todos ellos están presuntamente implicados en la desaparición y muerte violenta del empresario, aunque el caso continúa abierto en estos momentos.
Las primeras detenciones se produjeron tras el hallazgo del cadáver. Tres personas, un mecánico del negocio que regentaba Tavira, la mujer de este y otro individuo, fueron arrestadas como presuntos autores de asesinato, robo con violencia y daños.
Este último delito está relacionado con la aparición del vehículo de la víctima completamente calcinado días después de su desaparición en el entorno del barrio de Virgen del Remedio.
Posteriormente, este miércoles los agentes han llevado a cabo la cuarta detención. En este caso, se trata de un varón acusado de encubrimiento y daños, presuntamente vinculado a la quema del automóvil. Está previsto que todos los detenidos pasen a disposición judicial en las próximas horas en los juzgados de guardia de Alicante.
Desaparición forzada
La investigación se inició tras la desaparición de Tavira en circunstancias consideradas “sospechosas”. Desde un primer momento, la Policía descartó que se tratara de una ausencia voluntaria y centró sus esfuerzos en reconstruir los últimos movimientos del empresario.
En una fase inicial, las pesquisas se orientaron hacia el entorno laboral de la víctima. Uno de sus trabajadores declaró haber visto al empresario abandonar el negocio acompañado por dos personas el día de su desaparición, pero los agentes comprobaron que no se ajustaba con la realidad.
Tal y como ha detallado la Policía Nacional, los indicios recabados durante las primeras diligencias permitieron reforzar la hipótesis de un desenlace violento. A partir de ese momento, la investigación avanzó hacia la localización de los posibles escenarios relacionados con la desaparición, incluyendo los domicilios vinculados a los principales sospechosos.
Hallazgo del cuerpo
Las evidencias obtenidas condujeron a los agentes hasta una vivienda situada en El Bacarot, donde se centraron las actuaciones. Tras obtener la correspondiente autorización judicial, se procedió a la entrada y registro del inmueble, considerado clave dentro de la investigación en curso.
Durante el registro, los especialistas llevaron a cabo una inspección exhaustiva del terreno, incluyendo las zonas subterráneas. Fue en el interior de un aljibe donde finalmente se localizó el cuerpo, enterrado a gran profundidad y envuelto, lo que dificultó su detección inicial.
En una primera inspección, los agentes hallaron junto al cuerpo una medalla y varios objetos personales, identificados por el propio entorno familiar, hicieron sospechar que podría tratarse de Jesús Tavira. Estos indicios, han sido corroborados finalmente mediante las pruebas forenses.
La investigación continúa abierta para esclarecer completamente los hechos y determinar la posible implicación de más personas. Según las primeras hipótesis, el móvil del asesinato podría tratarse de una deuda.