El misterio de la cadena de incendios en la Serra Grossa de Alicante parece llegar a su fin. La Guardia Civil ha investigado a un hombre de 41 años como presunto autor de 24 delitos relacionados con fuegos forestales en una zona muy próxima a viviendas que durante meses mantuvo en vilo a los vecinos.
La actuación se enmarca en la bautizada como operación “Juramento”, desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en colaboración con agentes medioambientales de la Generalitat Valenciana.
Las diligencias ya han sido remitidas a la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente. Según han informado fuentes del instituto armado, el investigado se encontraba, además, detenido en dependencias de la Policía Nacional por otros hechos distintos cuando fue plenamente identificado como el supuesto responsable de los fuegos en este paraje de la costa alicantina.
Una sucesión de incendios que generó alarma
La investigación arrancó en mayo de 2025, después de detectarse varios conatos de incendio en la ladera noreste de la Serra Grossa-San Julián. La proximidad de los focos a zonas residenciales elevó la preocupación, especialmente por el alto riesgo en los meses de más calor.

Las primeras inspecciones apuntaron desde el inicio a que los incendios habían sido provocados de manera intencionada. Los investigadores detectaron indicios compatibles con el uso de llama directa y materiales acelerantes, un método que incrementa notablemente la peligrosidad y propagación de los fuegos en zonas forestales.
Ante la repetición de episodios similares, los agentes del Seprona establecieron un dispositivo específico de vigilancia en distintos puntos de ese entorno natural en Alicane y reforzaron el intercambio de información con los agentes medioambientales de la Generalitat.
El análisis de patrones identificó al sospechoso
Entre mayo y agosto de 2025 llegaron a registrarse hasta 13 incendios con características similares. Tras varios meses sin incidentes, a comienzos de 2026 reaparecieron nuevos focos en la misma zona y con un patrón prácticamente idéntico, lo que reforzó la hipótesis en el grupo investigador de que detrás de los hechos actuaba una misma persona.
La investigación se centró entonces en analizar horarios, localizaciones y métodos empleados en cada incendio. El cruce de toda la información recopilada durante meses permitió finalmente identificar al presunto autor.
Desde la Guardia Civil han destacado la coordinación mantenida con la Policía Nacional durante toda la operación. De hecho, fueron los agentes del cuerpo nacional quienes comunicaron a los responsables de la investigación que el sospechoso ya se encontraba arrestado por otras causas, circunstancia que facilitó culminar las diligencias abiertas por los incendios en la Serra Grossa.