Alicante empieza a mirar de nuevo a alguno de sus espacios naturales olvidados. Los cauces y riberas de los barrancos que atraviesan la ciudad, más que simples canales de agua, se conciben en el futuro Plan General como refugios verdes capaces de proteger y mejorar la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos extremos como las lluvias torrenciales.
En este contexto, el documento que debe fijar la hoja de ruta de Alicante para las próximas décadas incluye la recuperación ambiental, ecológica y paisajística de tres enclaves considerados estratégicos: el Barranco de las Ovejas, el Barranco de Aguamarga y el Barranco de Orgegia-Juncaret.
El objetivo, asegura el Ayuntamiento, es preservar estos paisajes de ”alto valor ambiental”, restaurarlos y convertirlos en espacios mejor integrados. Para ello se desarrollarán programas de paisaje que garanticen su funcionalidad hidráulica para evitar grandes riadas y, al mismo tiempo, generar nuevos espacios públicos para pasear, relajarse y disfrutar del entorno.
Además, en los tres casos se reforzarán la conexión de estos corredores naturales con otros espacios de la ciudad como la futura Vía Litoral de 21 kilómetros, la Sierra del Porquet, el Bacarot, el Cinturón Verde Periurbano o la Vía Dianium. De esta forma, se pretende fortalecer la red de corredores ecológicos y mejorar la cohesión territorial.
¿Qué acciones se llevarán a cabo?
Tal y como ha señalado el Ayuntamiento, las intervenciones previstas en el planeamiento general comparten una misma finalidad: recuperar el funcionamiento natural de los cauces y de la vegetación de ribera, favorecer la biodiversidad mediante la renaturalización de las orillas y aplicar soluciones naturales que ayuden a disminuir el riesgo de inundaciones.
Además, la intención es integrar los barrancos del término municipal de Alicante en el entorno urbano y rural, reforzando, según señalan, su papel como espacios "accesibles y útiles" dentro de la red de infraestructura verde.
Rambla de Rambutxar - Barranco de las Ovejas
Se dará prioridad a actuaciones destinadas a reducir el riesgo de inundaciones en el tramo comprendido entre la Cañada del Fenollar y el Moralet. Además, el plan contempla la recuperación del cauce entre la A-79 y la calle Ramón Gómez Sempere, con el objetivo de mejorar su estado ambiental y favorecer una mayor conexión con el barrio de San Gabriel.
Barranco de Aguamarga - Barranco del Infierno
El Plan General prevé recuperar el paisaje agrícola en los tramos situados junto a la A-31 y en el entorno de El Rebolledo. También se impulsará la renaturalización del área del Pla de la Vallonga, la rehabilitación de la desembocadura y el refuerzo de la Vía Augusta como un corredor de valor cultural y ambiental.
Barranco de Orgegia - Juncaret
Este espacio se plantea como un eje estratégico para reforzar la conexión entre el interior y la costa. Las actuaciones previstas se centran en la restauración del cauce, el refuerzo de la conectividad ecológica con otros elementos de la infraestructura verde y una mejor integración paisajística, consolidándolo como un corredor estructural de alcance supramunicipal.
Comienza el debate sobre el PGE
El Ayuntamiento está ultimando el nuevo Plan General Estructural que marcará el desarrollo de la ciudad durante los próximos 20 años. Se trata del documento urbanístico más relevante en casi cuatro décadas, que definirá cómo se organizarán los espacios públicos, las infraestructuras y los proyectos que guiarán el crecimiento social y económico de Alicante.
Entre esas futuras aspiraciones se encuentra, entre muchas otras, la regeneración de los barrancos. Así, para debatirlos y recoger opiniones, el consistorio inicia este jueves un proceso de participación que permitirá a vecinos y colectivos aportar ideas que se incorporarán al borrador del PGE.
La primera mesa técnica de trabajo tendrá lugar a las 17:30 horas en el edificio municipal Puerta Ferrisa. En ella se analizarán las actuaciones relacionadas con la infraestructura verde y el suelo no urbanizable, dando voz a expertos y ciudadanos para definir juntos cómo deben integrarse estos espacios dentro del futuro de Alicante.