Alicante ya tiene nuevo tesoro protegido: la Santa Faz, declarada Bien de Interés Cultural

La Generalitat reconoce el valor histórico, social y religioso de una tradición que reúne a más de 300.000 personas cada año desde hace cinco siglos

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Imagen de la Romería de la Santa Faz
Imagen de la Romería de la Santa Faz

Alicante fortalece desde este viernes 17 de abril uno de sus símbolos más reconocibles y multitudinarios. La Romería de la Santa Faz, que este 2026 ha reunido a más de 330.000 personas, ya es un Bien de Interés Cultural (BIC), un reconocimiento que pone en valor su peso histórico, social y religioso.

La declaración aprobada por la Generalitat Valenciana sitúa esta celebración en la categoría de bien inmaterial, consolidando su protección como una de las manifestaciones más representativas del patrimonio cultural valenciano y de la propia ciudad de Alicante. Se suma a una lista que, en este caso de bienes materiales, también incluye la fachada del Ayuntamiento o Luceros.

Este reconocimiento destaca su dimensión festiva, pero también su “profundo arraigo” en la identidad alicantina. “Es una tradición que forma parte de la memoria de Alicante y sus municipios más cercanos de la huerta alicantina”, ha apuntado el portavoz del Consell, Miguel Barrachina.

Gestión y protección de la romería

La responsabilidad de preservar este nuevo bien cultural en la Comunitat Valenciana recaerá en el Ayuntamiento de Alicante y el Obispado de Orihuela-Alicante, que asumirán de forma conjunta la gestión de los aspectos materiales e inmateriales, así como el desarrollo de la romería.

Luis Barcala y Juanfran Pérez Llorca en la sede de la Delegación del Consell en Alicante
Luis Barcala y Juanfran Pérez Llorca en la sede de la Delegación del Consell en Alicante

El decreto aprobado por la Generalitat este viernes contempla medidas orientadas a documentar, investigar y estudiar la celebración con criterios científicos, incorporando testimonios que permitan garantizar su conservación sin alterar su esencia ni sus elementos más característicos.

Asimismo, este reconocimiento implica un compromiso institucional para asegurar su continuidad en el tiempo, velando por el mantenimiento de sus valores tradicionales y su transmisión a las generaciones futuras.

“La declaración de La Peregrina como BIC Inmaterial es un acto de justicia después de más de cinco siglos de devoción y plena entrega de los alicantinos a su Romería”, ha señalado el alcalde de Alicante, Luis Barcala. 

La inclusión en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano supondrá, a su vez, su comunicación al registro estatal, reforzando su protección dentro del conjunto de bienes culturales a nivel nacional.

Una tradición que une a miles de personas

Conocida popularmente como ‘La Peregrina’, tiene su origen en el llamado Milagro de la Lágrima, ocurrido el 17 de marzo 1489 en la margen derecha del Barranquet de Lloixa, en las inmediaciones del actual monasterio de la Santa Faz.

Aquel episodio de hace 537 años dio lugar a la veneración de la reliquia y al inicio de un peregrinaje que, siglos después, sigue congregando a más de 300.000 personas cada segundo jueves de Pascua en Alicante.

Romería de la Santa Faz en Alicante
Romería de la Santa Faz en Alicante

El recorrido oficial arranca a las puertas de la Concatedral de San Nicolás y culmina en el monasterio, donde se celebran los actos centrales de la festividad como la apertura del Camarín que custodia el manto original con el rostro de Jesús y la multitudinaria misa de campaña.

Durante la jornada, miles de participantes recorren a pie casi siete kilómetros en un ambiente que combina devoción y carácter festivo, consolidando esta cita como una de las más destacadas del calendario local.

Elementos como el blusón negro, el mocador d’herbes o la caña con romero forman parte de una imagen reconocible que se repite cada año, junto al tradicional grito de “¡Faz Divina! ¡Misericordia!”.

A esta dimensión religiosa se suma también la vertiente popular, con la instalación de la feria en los alrededores del monasterio, donde se concentran puestos de artesanía y espacios de encuentro para los asistentes.

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