El Ayuntamiento de Alicante dirá adiós a las mallas protectoras que desde hace dos años recubren las torres del reloj tras el desprendimiento de parte de una cornisa en octubre de 2024. Este martes, la Junta de Gobierno aprobará la licitación de las obras de reparación y consolidación.
La rehabilitación completa de ambos elementos cuenta con un presupuesto base de de 468.430 euros y un plazo de ejecución de ocho meses. El proyecto, redactado por el estudio Salmerón y Landmann Arquitectura, se financiará con el préstamo que el Ayuntamiento adjudicó a mediados de este mes a Caja Rural Granada.
Las actuaciones previstas en las torres
La intervención se centrará, según la documentación, en la "reconstrucción y/o estabilización" de las cornisas superiores e inferiores de las dos torres, así como en la reposición de los elementos que cayeron de la cornisa de la torre este. También se actuará sobre las balaustradas y los pináculos decorativos del remate para estabilizar estructuralmente aquellos que estén deteriorados o hayan desaparecido.
Además, el proyecto incluye la impermeabilización y la reposición del pavimento de la planta del nivel de los balcones y de la cubierta superior de las torres. A ello se suma la incorporación de una escalera de acceso para facilitar el mantenimiento y la comprobación del estado de los elementos, junto con la eliminación de los componentes impropios que se detecten durante la obra.
Un edificio protegido como Bien de Interés Cultural
La Casa Consistorial de Alicante es un edificio de estilo barroco y está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC), una condición que obliga a extremar las intervenciones sobre su estructura y sus elementos ornamentales. La rehabilitación de las torres se plantea, precisamente, sobre dos piezas afectadas por los desprendimientos ocurridos en octubre de 2024.
Si la Junta de Gobierno Local aprueba este martes la licitación, el Ayuntamiento podrá avanzar en el proceso administrativo para adjudicar unas obras con las que se pretende reparar los daños detectados en ambas torres y evitar nuevos riesgos en el inmueble consistorial.