Alicante ya tiene en sus manos el testigo de The Ocean Race. Faltan tres meses para que los barcos vuelvan a zarpar desde la ciudad y, esta vez, tendrán por delante un comienzo especialmente exigente para las tripulaciones: una primera etapa inédita por su longitud y dureza.
El próximo 17 de enero, la flota iniciará un recorrido de 14.000 millas náuticas hasta Auckland, la capital de Nueva Zelanda, y más de un mes de navegación por el Mediterráneo, el Atlántico, el Índico y el Pacífico. Esta etapa inaugural será la más larga de la historia de la competición, que comenzó su aventura surcando los mares en 1973.
Así, la regata más extrema del mundo llevará en 2027 a los equipos desde Alicante hasta las antípodas, y después a Itajaí (Brasil), St. Pete-Clearwater (Estados Unidos), Cascais (Portugal) y Amaala (Arabia Saudí), en el Mar Rojo.
Sin embargo, la vuelta al mundo ha comenzado mucho antes. La ciudad francesa de Lorient ha sido este sábado el escenario del relevo, donde el concejal de Presidencia del Ayuntamiento, Antonio Peral, recogió la bandera de la regata tras la primera edición de The Ocean Race Atlantic, una prueba de unas 3.000 millas entre Nueva York y Francia.
300.000 visitas y 1.100 empleos: el impacto de The Ocean Race en Alicante
Alicante volverá a ejercer como puerto de salida, consolidando una relación que comenzó en 2008 y que ha convertido a la ciudad en sede mundial de la prueba náutica por excelencia. De hecho, el vínculo entre la capital alicantina y The Ocean Race se explica a través de sus cifras: la cita de 2023 generó más de 300.000 visitas y alrededor de 1.100 puestos de trabajo, con un impacto mediático que superó los 72 millones de euros.

Tras recoger la bandera, Peral declaró que "es un orgullo para nuestra ciudad recoger este testigo del mayor desafío oceánico del deporte mundial”. El edil también puso el acento en los valores que representa la competición, como el esfuerzo, la superación y el cuidado de los océanos. “Es un privilegio vincular el nombre de Alicante a un evento de esta magnitud”, enfatizó.
Junto a la bandera, Alicante recibió otro símbolo. El concejal recogió de manos de Caroline Olange, delegada del Ayuntamiento de Lorient, el Nature's Baton, el testigo de la iniciativa ‘Relay for Nature’. El objeto pasa durante las etapas entre regatistas, científicos, defensores del medio ambiente y responsables públicos para mantener para exigir una mayor protección de los mares a nivel global.
Un final ajustado para la regata que prepara el camino hacia Alicante
Mientras Alicante recibía el testigo, Lorient ponía punto final a la primera edición de The Ocean Race Atlantic. Una nueva carrera transatlántica en la que seis barcos habían salido de Nueva York para recorrer unas 3.000 millas náuticas hasta Francia.
La victoria fue para United by The Ocean, patroneado por el francés Paul Milhat. El equipo se impuso por menos de nueve minutos a la embarcación 11th Hour Racing de Francesca Clapcich después de casi ocho días de navegación.
Un final tremendamente ajustado que deja paso ahora a la joya de la corona de la navegación náutica de competición. Detrás llegaron DMG MORI Global One, sel japonés Kojiro Shirais; Teal Malizia, del alemán Boris Herrmann; el Embrace the Challenge, del suizo Oliver Heer; y el MSIG Europe, capitaneado por el neozelandés Conrad Colman.