El Castillo de Santa Bárbara, la joya de la ciudad de Alicante, tiene nuevos visitantes estrella. Los polacos superan a británicos, franceses e italianos y se convierten en la nacionalidad extranjera que más accede a la fortaleza alicantina, el monumento más visitado de la Comunitat Valenciana.
El cambio coincide con otro dato que confirma el tirón turístico del monumento: las visitas han aumentado un 27% y todo apunta a que en 2026 más de un millón de personas recorrerán sus murallas, patios y antiguos espacios defensivos.
Así, entre el 1 de enero y el 31 de agosto, 887.303 personas han pasado ya por el Castillo de Santa Bárbara. Son 187.465 más que en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 699.838 visitantes. Además, la cifra supera ampliamente el ritmo del año pasado, que terminó con 935.467 visitas.

Con cuatro meses todavía por delante, la fortaleza que domina Alicante desde lo alto del monte Benacantil, con vistas privilegiadas sobre el Mediterráneo y la ciudad, tiene ahora al alcance superar por primera vez el millón de visitantes en un solo año.
El turismo extranjero cambia de rumbo
Polonia encabeza ahora el ranking de visitantes extranjeros del Castillo de Santa Bárbara, con un 11,24% del total. Francia ocupa la segunda posición, con un 8,97%, seguida muy de cerca por Italia, que alcanza el 8,83%. Reino Unido queda relegado al cuarto puesto, con un 7,59%, mientras que Alemania completa los cinco primeros mercados, con un 6,33%.
El cambio supone una novedad importante para la fortaleza alicantina. Los británicos habían liderado tradicionalmente este listado, pero los visitantes procedentes de Polonia ya dieron el ‘sorpasso’ en 2025 y han conseguido mantener la primera posición este año. La evolución es todavía más impactante si se tiene en cuenta que hace dos años ocupaban el tercer puesto.
En cuanto a la distribución de las visitas a lo largo del año, abril y mayo vuelven a ser los meses con mayor afluencia. Durante abril pasaron por el Castillo 161.462 personas, mientras que mayo alcanzó las 148.163. Agosto, pese a coincidir con plena temporada estival, ha quedado por debajo, aunque con una cifra también elevada: 135.792 visitantes.

La concejala de Turismo, Ana Poquet, ha destacado que el Castillo es un punto de visita “imprescindible” para quienes “vienen a conocernos”, tanto por su patrimonio como por las vistas. Además, la edil ha señalado que “hemos apostado fuerte para que tenga vida todo el año” y atraiga viajeros de distintos mercados europeos más allá de la temporada alta.
Una fortaleza con más de mil años de historia
El atractivo del Castillo de Santa Bárbara va mucho más allá de sus vistas sobre Alicante. La fortaleza se levanta sobre el monte Benacantil, a 166 metros de altura, una posición que durante siglos permitió controlar la bahía y buena parte del territorio que rodea la ciudad.
En las laderas se han encontrado restos de épocas prehistóricas, ibéricas y romanas, aunque el origen de la fortaleza actual se sitúa en época musulmana, a finales del siglo IX.
Su nombre actual está ligado a un capítulo de su historia. El 4 de diciembre de 1248, día de Santa Bárbara, las tropas del infante Alfonso de Castilla tomaron el castillo a los musulmanes. La fortaleza recibió entonces la denominación que conserva hoy en día. Casi medio siglo después, en 1296, Jaime II incorporó Alicante a la Corona de Aragón y ordenó remodelar el recinto.

La imagen que hoy conocen los visitantes también es fruto de varias transformaciones. La gran reforma llegó durante el reinado de Felipe II, entre 1562 y 1580, cuando se levantaron buena parte de las dependencias que todavía se conservan.
Después llegaron nuevos episodios militares, incluidos los ataques de la Guerra de Sucesión y el bombardeo de 1873. El castillo permaneció durante décadas en situación de abandono hasta que abrió al público en 1963. Ahora, más de seis siglos después de la toma de la fortaleza, el Castillo de Santa Bárbara es el símbolo más importante de Alicante.