La familia de una joven alicantina que viajaba en uno de los trenes implicados en el grave accidente ferroviario de Toledo intenta averiguar dónde se encuentra y cuál es su estado. Desde el momento del siniestro, sus allegados no han conseguido contactar con ella y, por el momento, no disponen de información que permita conocer su situación.
Según ha comunicado su hermana a través de su perfil en redes sociales (@alejandrmarroquin), la joven viajaba en el vagón 8 del AVE que cubría la ruta entre Madrid y Sevilla. Ante la falta de noticias, la familia ha difundido algunos detalles sobre la ropa que llevaba para facilitar su posible identificación: una chaqueta y un pantalón de color azul.
Los familiares continúan tratando de recabar información que les permita localizar a Adriana Marroquín Rodríguez. Por ahora, no existe información confirmada sobre el paradero ni sobre su estado de salud de la joven, una ingeniera industrial que viajaba a la capital andaluza por motivos laborales.

La imposibilidad de establecer contacto con ella no permite determinar si ha resultado herida, por lo que permanece desaparecida. La familia sigue pendiente de recibir noticias y “agradece cualquier información” que ayude a esclarecer qué ha ocurrido y dónde se encuentra.
El accidente ferroviario de Toledo deja al menos 68 fallecidos
El alcance entre los dos trenes (un AVE y un Iryo) ha desencadenado en la segunda gran emergencia ferroviaria en España en tan solo diez meses, tras el siniestro en Adamuz en enero. Según el balance provisional, al menos 68 personas han fallecido y más de 70 personas permanecen ingresasn por heridas de diversa consideración, diez de ellas en estado grave.
La colisión tuvo lugar en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucia, en el tramo situado entre Mora y Urda. La violencia del impacto, en una zona donde los trenes pueden superar los 200 km/h provocó el descarrilamiento de varios vagones, que acabaron cayendo por un terraplén.

En paralelo, los investigadores tratan de esclarecer qué ocurrió. El ministro Óscar Puente ha señalado que una de las hipótesis iniciales apunta a un posible error humano tras dar la orden desde el centro de control para reanudar la marcha con normalidad después de un fallo de señalización en el sistema LZB, que había detenido todos los trenes en el tramo.
Para atender las consultas de los afectados y sus allegados, Renfe ha habilitado el teléfono gratuito 900 10 10 20. La compañía también ha activado los mecanismos de asistencia previstos para las víctimas de accidentes ferroviarios y sus familiares.
Las consecuencias del siniestro afectan, además, a la movilidad entre Andalucía y el centro de la península. Según ha comunicado el Ministerio de Transportes, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Sevilla permanece suspendida hasta "nuevo aviso".