El Centro de Día para personas mayores situado en plaza América, que cerró sus puertas a mediados de 2025, ya tiene definida su nueva ubicación. El servicio, interrumpido después de que el local no cumpliera los requisitos establecidos por la normativa autonómica de Servicios Sociales, abandona, eso sí, las inmediaciones de Altozano y Carolinas Altas.
Desde antes de su clausura, mayores, dependientes y trabajadores han reclamado de forma reiterada su recuperación y reapertura. Ahora, diez meses después del cierre del antiguo centro, el Ayuntamiento de Alicante ha dado un primer paso adelante decisivo para reactivar el servicio.
La nueva ubicación prevista será el edificio municipal de la calle Bahía, número 4, en el barrio de San Gabriel, un inmueble que albergó hasta hace casi una década la sede del Centro de Formación, Innovación y Recursos Educativos (Cefire) de la Conselleria de Educación en Alicante.
“El espacio que merecen”
Así, la Concejalía de Bienestar Social ya ha presentado ante el Registro de Autorizaciones de Servicios Sociales de la Generalitat el anteproyecto, valorado en más de un millón de euros, para reformar y adecuar el edificio. El objetivo es convertirlo en un nuevo Centro de Día para 50 usuarios.
"Con la solicitud de visado del anteproyecto damos un gran paso, de la mano de la Generalitat, para poner en funcionamiento lo antes posible esta dotación, en un espacio amplio, seguro, adaptado a la normativa y con todos los servicios y estancias que los mayores necesitan y merecen”, expone la concejal de Bienestar Social, Begoña León.
El documento contempla la reutilización del antiguo Cefire mediante una intervención de reforma interior, mejora de accesibilidad, sustitución de la escalera por otra con ascensor y reordenación de accesos y entorno urbano.
El portavoz de Compromís, Rafa Mas, critica, sin embargo, que el nuevo proyecto “desarraiga a todas las familias de la zona donde estaba” y, al mismo tiempo, considera que "no soluciona el problema a corto plazo", ya que el edificio requiere un cambio de uso y una remodelación integral. “Prometieron una apertura inmediata hace un año que no llega”, denuncia.
Así quedará el nuevo Centro de Día
El edificio cuenta con una superficie construida de 854,80 m², distribuida en 430,90 m² en planta baja y 423,90 m² en planta alta. Asimismo, dispone de espacios exteriores con una superficie aproximada de 214,25 m² pavimentados, 421,70 m² sin pavimentar y 238,05 m² de jardín.
Planta baja
El futuro Centro de Día se articula en su planta baja como el principal espacio de relación, convivencia y atención diaria de las personas usuarias. Este nivel concentra los usos de mayor intensidad, configurándose como el área de acceso, estancia y servicios generales del edificio.

En esta zona se distribuyen las dependencias esenciales del funcionamiento cotidiano, entre ellas la cocina, el comedor, la sala de estar y convivencia, la recepción, la consigna o guardarropía, así como aseos accesibles y espacios de apoyo como el cuarto de basuras y el cuarto de residuos.
Todo ello se organiza junto a un nuevo núcleo de comunicaciones verticales, que integra escalera y ascensor accesible para garantizar la movilidad entre plantas.
La planta se estructura a partir de un pasillo principal de 2,20 metros de anchura, concebido como eje vertebrador del edificio. Este corredor facilita la circulación fluida de usuarios, personal y ayudas técnicas, además de conectar los distintos espacios con el núcleo vertical y los accesos exteriores.
La cocina se proyecta bajo el sistema de línea fría, directamente vinculada al comedor y a las áreas de servicio. Este último se dimensiona para poder funcionar en dos turnos, lo que permite optimizar el espacio sin comprometer la operatividad del centro. La sala de estar y convivencia se configura como el gran espacio común, con capacidad suficiente para albergar actividades de permanencia, socialización y vida cotidiana.
Planta primera
En la planta superior se concentran los usos de carácter más especializado, liberando la planta baja de funciones técnicas y administrativas. Este nivel acoge las áreas profesionales, sanitarias, terapéuticas y de gestión del centro.
Entre sus dependencias se encuentran la enfermería o sala de curas, despachos de atención profesional, dirección y archivo, sala polivalente, sala de rehabilitación, vestuarios de personal, almacenes y aseos accesibles, además de un baño de apoyo. Todos estos espacios se organizan en torno al núcleo vertical central, que garantiza la conexión funcional entre ambas plantas.

La sala polivalente está diseñada para poder subdividirse en dos ámbitos independientes según las necesidades de uso, mientras que la sala de rehabilitación se concibe específicamente para actividades terapéuticas y de recuperación funcional.
Accesibilidad y espacios exteriores
El proyecto contempla la sustitución del núcleo de escaleras existente por una nueva estructura de comunicaciones verticales, que incorpora una escalera compartimentada y un ascensor accesible, en cumplimiento de los criterios de accesibilidad universal y seguridad en caso de incendio.
En el exterior, la intervención prevé la reordenación de los accesos y la urbanización inmediata del entorno para adaptarlos al nuevo uso del edificio. El acceso principal contará con una rampa accesible conforme a normativa, además de la reconfiguración de la escalera de entrada.
Del mismo modo, se adapta el acceso de servicio mediante la incorporación de una rampa específica para carros y evacuación de residuos, junto con la reorganización de su escalera correspondiente. La actuación se completa con la ampliación y ajuste de las aceras, así como la reposición o reubicación de infraestructuras y servicios afectados por la intervención.