Basta con pasear por Benidorm para encontrarse con una imagen que ya forma parte del paisaje de la ciudad, casi un símbolo: turistas, principalmente británicos de edad avanzada, recorriendo sus calles a bordo de pequeños ‘scooters’ eléctricos.
Sin embargo, esta escena tan reconocible, especialmente en la zona de playas, podría cambiar con la nueva normativa municipal, que busca poner límites a determinados vehículos de movilidad personal (VMP) para reforzar la seguridad vial en el casco urbano.
El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente la modificación de su Ordenanza Municipal de Movilidad, una reforma que introduce nuevas condiciones para las sillas autopropulsadas y prohíbe expresamente la circulación de aquellas construidas para transportar a más de una persona. Eso sí, la medida todavía debe completar su tramitación antes de entrar en vigor.
Benidorm endurece las normas para mejorar la seguridad vial
La decisión llega en un contexto en el que la convivencia entre peatones y nuevos medios de desplazamiento preocupa cada vez más. Según los datos expuestos por el Consistorio, los vehículos de movilidad personal están implicados en el 25 % de los accidentes urbanos registrados en Benidorm.

La reforma pretende adaptar las reglas municipales a una realidad que ha cambiado con la expansión de diferentes sistemas de transporte. El concejal de Movilidad, Francis Muñoz, ha defendido la necesidad de revisar la ordenanza para responder a la evolución de la movilidad urbana y garantizar una “mayor protección de los usuarios vulnerables”.
Uno de los puntos centrales del nuevo texto afecta a las sillas autopropulsadas, también conocidas como ‘scooters’ eléctricos. Estos dispositivos son especialmente populares entre algunos visitantes extranjeros, sobre todo turistas británicos mayores, que los utilizan para desplazarse por la ciudad con mayor autonomía durante sus vacaciones.
La prohibición se dirige específicamente a los vehículos diseñados para más de un ocupante. La intención es evitar que estos modelos circulen por espacios peatonales, donde la seguridad y la convivencia con quienes caminan es más delicada. Esta modificación se ha aprobado por unanimidad de los grupos políticos municipales en sesión plenaria.
La nueva ordenanza todavía debe superar otro trámite
La reforma no se limita a regular las sillas autopropulsadas. El Ayuntamiento también pretende armonizar la normativa local con las disposiciones estatales sobre tráfico y seguridad vial, además de actualizar los criterios relacionados con la movilidad personal y la sostenibilidad ambiental.

Según ha explicado Muñoz, la nueva redacción sustituye íntegramente el texto original y sus modificaciones posteriores. De este modo, el Consistorio busca reunir en una única ordenanza las disposiciones vigentes y los cambios incorporados, con el objetivo de facilitar su aplicación y evitar contradicciones entre distintas versiones.
Antes de esta aprobación inicial, el documento superó un periodo de consulta pública previa de quince días naturales sin recibir alegaciones, sugerencias ni aportaciones. Ahora se abrirá una nueva fase de exposición pública durante treinta días hábiles, en la que podrán presentarse observaciones antes de la aprobación definitiva.
La normativa también recuerda que el uso de estos vehículos por las aceras está restringido a personas mayores de 55 años o a quienes acrediten movilidad reducida por una discapacidad física o una enfermedad. Hasta que finalice el procedimiento administrativo y la modificación entre en vigor, la prohibición no es todavía aplicable en Benidorm.