Elche prepara una profunda renovación de la Plaza del Congreso Eucarístico y el entorno de la Basílica de Santa María, lugar de representación del Misteri d’Elx. La reforma pretende reorganizar y transformar uno de los espacios más transitados del corazón de la ciudad ilicitana y modificar de forma sustancial la configuración, estructura e imagen actual de la plaza.
La actuación, que se desarrollará sobre una superficie de 5.308 metros cuadrados, incluye no solo la explanada principal, sino también la Plaza del Palau y varias calles adyacentes. Las obras, con un plazo de ejecución de diez meses, podrían comenzar, según ha adelantado el Ayuntamiento, después de la Semana Santa una vez completado el proceso de licitación.
El proyecto está valorado en más de 2,9 millones de euros y se trata de una intervención “compleja” en un ámbito “especialmente sensible” desde el punto de vista patrimonial, ya que está protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) y forma parte del Conjunto Histórico-Artístico de Elche, lo que condiciona tanto el diseño como los materiales empleados.

Accesibilidad, pavimento y sombra
Uno de los ejes de la intervención es la eliminación del actual desnivel de la plaza mediante un sistema de pendientes suaves que permita una mayor continuidad del espacio. El objetivo es reducir barreras arquitectónicas, mejorar la accesibilidad y evitar los problemas derivados del deterioro del pavimento, que presenta irregularidades acumuladas con el paso del tiempo.
El nuevo diseño contempla, además, una pavimentación diferenciada que combinará distintos tipos de piedra caliza, seleccionadas con “criterios funcionales y de integración histórica”, detalla el comunicado municipal. Esta solución busca delimitar visualmente los distintos ámbitos de uso sin recurrir a elementos físicos que fragmenten la explanada.

Por otro lado, el proyecto también introduce cambios en la vegetación con la plantación de nuevos árboles para incrementar las zonas de sombra, un aspecto que ilicitanos e ilicitanas agadecerán en los meses de verano. La ubicación del arbolado se ha planteado para no interferir en la visual de la Basílica de Santa María, principal referente arquitectónico del entorno.
Agua, iluminación y mobiliario
Otro de los elementos destacados de la reforma es la incorporación de una fuente de lámina de agua frente a la Puerta del Órgano del templo ilicitano. Se trata de un elemento de carácter más contemplativo que ornamental, concebido en el documento técnico como una "superficie prácticamente estática que refleje el cielo y contribuya a refrescar visualmente el espacio".

La intervención incluye, a su vez, la renovación completa del mobiliario urbano, que se integrará de forma más homogénea en el conjunto de la plaza. Bancos, papeleras y otros elementos se redistribuirán para favorecer el uso peatonal y las zonas de estancia, reforzando el carácter abierto del enclave.
En materia de iluminación, el proyecto prevé la sustitución de las farolas actuales por nuevos modelos y la incorporación de escénica LED integrada en bancos y elementos urbanos. Esta solución permitirá redefinir la imagen nocturna de la plaza y mejorar la visibilidad sin recurrir a instalaciones invasivas, adaptándose al valor patrimonial del entorno histórico.