El barranco del Juncaret cambiará por completo su imagen y dejará atrás la estampa de cauce semidegradado para convertirse en un gran oasis verde con lagunas, senderos y rutas ciclistas. El proyecto transformará este espacio natural en el primer parque fluvial de la provincia de Alicante, pensado para convivir con el agua y frenar futuras inundaciones.
La actuación renovará una zona históricamente vulnerable a las lluvias torrenciales en un nuevo corredor natural entre Mutxamel y Sant Joan d’Alacant. Así lo ha anunciado este viernes el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, quien ha avanzado que combinará grandes zonas verdes, tres lagunas interconectadas y espacios para el ocio al aire libre.
El plan contará con una inversión de 13 millones de euros, de los cuales el 80% (unos 10 millones) será aportado por la Generalitat Valenciana. Eso sí, por el momento se desconoce la hoja de ruta en cuanto a fechas y plazos.

El presupuesto restante lo asumirán los ayuntamientos de Mutxamel y Sant Joan, dentro de una iniciativa que busca convertir el barranco del Juncaret en un referente de recuperación urbana frente a fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes en el litoral mediterráneo.
Naturaleza y protección frente a lluvias
El futuro parque fluvial recuperará alrededor de 60.000 metros cuadrados de superficie verde y estará diseñado para pasear, practicar deporte y disfrutar de recorridos naturales junto al cauce del barranco.
El proyecto incluirá senderos peatonales, ciclorutas y áreas de descanso integradas en el paisaje. Uno de los elementos más llamativos serán las tres lagunas conectadas entre sí, concebidas para almacenar y filtrar el agua de lluvia antes de su llegada al litoral alicantino. Estas son las dimensiones:
- El Lago I tendrá una superficie de 3.260 metros cuadrados.
- El Lago II alcanzará los 2.132 metros cuadrados.
- El Lago III superará los 3.300 metros cuadrados.
Tal y como ha detallado Raúl Mérida, las láminas de agua estarán rodeadas de vegetación fluvial autóctona y caminos naturales que crearán una imagen completamente distinta a la del actual barranco.

Además, el parque incorporará zonas de laminación de caudales y tanques de tormenta para reducir el impacto de episodios de lluvias intensas. La infraestructura permitirá contener grandes volúmenes de agua y disminuir el riesgo de inundaciones en Mutxamel y Sant Joan d’Alacant.
Agua más limpia para las playas
La actuación incluye la construcción de un colector de 1,6 kilómetros que discurrirá en paralelo al túnel de la A-7 a su paso por Mutxamel. Esta infraestructura será clave para canalizar el agua del barranco, filtrándola de impurezas para alimentar, posteriormente, las lagunas.
El sistema permitirá reducir el efecto de las crecidas durante episodios de fuertes precipitaciones. El colector tendrá capacidad para asumir un caudal superior a los 18 metros cúbicos por segundo, y almacenar más de 20.000 metros cúbicos, lo que supone una retención de 18 minutos.

Otro de los objetivos del proyecto será mejorar la calidad del agua en las playas del litoral alicantino. El nuevo colector y parque fluvial evitará que los primeros caudales del barranco, que suelen arrastrar residuos, viertan directamente al mar a través un proceso natural de decantación.
Raúl Mérida considera que esta actuación tendrá también efectos positivos para el turismo, uno de los principales motores económicos de Alicante, y para el uso del litoral. Así, el comisionado para la Recuperación sostiene que el proyecto permitirá disponer de playas “más seguras y confiables”.
El alcalde de Sant Joan, Santiago Román, ha enfatizado que el acuerdo responde a una reivindicación vecinal de Mutxamel y Sant Joan, que “llevan años” pudiendo este colector “tan necesario”, ya que las riadas con las últimas lluvias “son constantes”. Una situación que, según señala Román, se había agravado con las obras de la cubierta de la autovía en las zonas de Salafranca, Cañaret, la Maigmona, Rajoletes y que ahora "se solucionará".
