La espera terminó de madrugada en la playa de Muchavista. 44 crías de tortuga boba han nacido este miércoles 16 de septiembre en El Campello y ya han iniciado su camino hacia el mar Mediterráneo. El nacimiento se produjo en el nido localizado el pasado 29 de julio, a la altura del Rincón de la Zofra, donde permanecían enterrados 61 huevos.
Tras varias horas de expectación, las primeras crías comenzaron a emerger y eclosionar alrededor de la 1:20 horas. Durante los instantes siguientes, el operativo formado por la ONG Xaloc Mar, Ágoras Climáticas y el Ayuntamiento de El Campello, siguió de cerca cada salida del nido hasta contabilizar un total de 44 pequeños ejemplares de tortuga.
El equipo de vigilancia ha explicado que todas fueron revisadas, medidas y pesadas una a una antes de ser trasladadas hasta la orilla para facilitar el recorrido y liberadas en el mar.
Una madrugada de vigilancia y emoción en Muchavista
El momento llevaba varios días generando curiosidad entre quienes participaban en la protección y monitoreo del nido. La vigilancia se había reforzado hasta cubrir las 24 horas ante la proximidad de la eclosión y finalmente las previsiones se cumplieron.

Este martes, el investigador Jesús Tomás, de la Unidad de Zoología Marina del Instituto Cavanilles de la Universitat de València (UV), se desplazó hasta el enclave en la playa de Muchavista y apuntó que el nacimiento podía producirse en cuestión de horas. Dicho y hecho, apenas unas horas después, las pequeñas tortugas comenzaron a salir al exterior.
La escena se vivió con mucha emoción junto al campamento instalado a la altura del Rincón de la Zofra. Voluntarios y personas que se acercaron hasta el lugar pudieron seguir el nacimiento de las crías, que avanzaron hacia el mar lentamente después de comprobarse que se encontraban en buen estado.
Más de 200 voluntarios han participado durante el último mes y medio en los turnos de vigilancia. Su trabajo ha permitido mantener protegido el perímetro del nido y controlar la evolución de los huevos, especialmente durante los últimos días, cuando la eclosión podía producirse en cualquier momento.
Todavía puede haber más tortugas en el nido
Los investigadores recalcan que el nacimiento de 44 ejemplares no significa que el proceso haya terminado. El nido contenía originalmente 61 huevos, por lo que todavía existe la posibilidad de que aparezcan nuevas crías en los próximos días.
Por ello, el trabajo en el entorno aún no ha acabado. Miembros del Oceanogràfic de València acudirán a excavar el nido para comprobar qué ha ocurrido con los huevos que permanecen enterrados.
La tortuga boba (Caretta caretta) es una especie amenazada y sus apariciones en las playas alicantinas tienen especial importancia para los equipos de conservación. La elección de Muchavista como lugar de puesta ha obligado a extremar las precauciones para evitar contratiempos y garantizar que las crías pudieran completar su salida sin percances.
Durante las semanas de custodia también se han organizado actividades de divulgación para vecinos y visitantes. Decenas de niños y jóvenes han pasado por el recinto vallado para conocer el ciclo de vida de las tortugas marinas y las amenazas que afrontan, entre ellas la contaminación y los efectos del cambio climático.