Las llamas siguen avanzando en el primer gran incendio forestal del verano en la Comunitat Valenciana. El fuego declarado el sábado en la Vall d'Uixó afecta ya, de forma preliminar, a unas 7.200 hectáreas y dibuja un perímetro de 67 kilómetros, mientras el amplio dispositivo desplegado sobre el terreno trata de contener los frentes más activos y evitar nuevos avances.
Aunque durante la madrugada se consiguió frenar parte de la propagación, el incendio continúa sin estar estabilizado y la evolución del viento mantiene en alerta a los equipos de extinción.
Las previsiones meteorológicas para las próximas horas contemplan rachas de hasta 30 kilómetros por hora, un factor que puede modificar el comportamiento del fuego. Los responsables de la emergencia advierten de que estas condiciones favorecen el desplazamiento de pavesas fuera del perímetro principal, con el riesgo de que se originen nuevos focos en zonas que hasta ahora permanecían fuera del incendio.
El incendio suma otras 700 hectáreas pese a una noche más favorable
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) celebrada en el Puesto de Mando Avanzado, el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha explicado que el incendio ha aumentado su superficie en torno a 700 hectáreas desde el último balance.

"Se ha logrado durante esta noche contener la propagación y actualmente, si ayer estábamos hablando de 6.500 hectáreas, hoy ha progresado unas 700 hectáreas más y estaríamos, preliminarmente, en 7.200 hectáreas afectadas, que equivalen aproximadamente a 67 kilómetros de perímetro", ha afirmado.
El responsable autonómico ha insistido en que la evolución registrada durante la noche supone una mejora respecto a jornadas anteriores, aunque pidió prudencia al recalcar que "el fuego está activo, ni está estabilizado ni controlado".
Los técnicos explican que, en incendios de gran magnitud, es posible reducir la velocidad de propagación sin impedir que la superficie afectada siga aumentando, ya que el objetivo pasa por consolidar los sectores más favorables y cerrar progresivamente el perímetro.
Las próximas horas seguirán siendo determinantes. El director de Extinción de la Emergencia, Fernando Pérez, ha reconocido que todavía "queda mucho trabajo por delante" y ha descartado que el incendio pueda darse por estabilizado a corto plazo.
"El operativo aprovecha las horas nocturnas, cuando disminuye la temperatura y aumenta la humedad, para ejecutar maniobras que permitan afrontar con mayores garantías la jornada siguiente", ha explicado.
El viento mantiene la preocupación en varios puntos del perímetro
La principal preocupación de los responsables del operativo se concentra ahora en varios puntos concretos del perímetro. Valderrama señaló que la atención se centra especialmente en Eslida, el entorno del Montí y la urbanización Montserrat de Betxí, donde trabajan de forma simultánea medios terrestres y aéreos para impedir que las llamas alcancen nuevas zonas.
Imágenes trabajos extinción en el frente entre Artana - Eslida - Chovar del #IFVallDUixó pic.twitter.com/Zg0UHLT4bP
— Bombers Dipcas (@BombersDipcas) July 26, 2026
El conseller ha advertidp de que las previsiones de viento pueden provocar que una pavesa salte fuera del perímetro principal y origine un nuevo foco. Precisamente por ese motivo, los equipos mantienen una vigilancia permanente sobre las áreas más sensibles y redistribuyen los recursos en función de la evolución del incendio.
Fernando Pérez ha confirmado que actualmente permanecen activos "un brote en la zona de Eslida, otro en la zona del Montí y un tercero en las urbanizaciones de Betxí", además de pequeños frentes repartidos por distintos sectores del perímetro que siguen siendo atacados tanto desde tierra como desde el aire.
Más de 400 efectivos trabajan para proteger viviendas y contener el incendio
El dispositivo movilizado supera los 400 efectivos terrestres y cuenta durante esta jornada con más de 25 medios aéreos, además de las 21 unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat, procedentes de Castellón, Valencia y Alicante. El operativo incluye 17 unidades terrestres y cuatro helitransportadas, reforzadas por el resto de recursos de extinción.

Durante la pasada noche, los trabajos han continuado de forma ininterrumpida. La Unidad de Drones de los Bomberos Forestales colaboró con la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la actualización del perímetro y proporcionó apoyo visual en las maniobras de fuego técnico para consolidar las zonas donde se había logrado frenar el avance de las llamas.
Las medidas de protección a la población continúan afectando a miles de personas. Más de 16.000 vecinos permanecen evacuados de sus localidades y alrededor de 65.000 continúan confinados mientras evoluciona la emergencia.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha trasladado un mensaje de tranquilidad" y ha asegurado que todas las administraciones trabajan "de forma coordinada" para afrontar la extinción.
Por su parte, Valderrama ha destacado que la prioridad sigue siendo proteger las zonas habitadas. "Tenemos constantemente dispositivos terrestres para poder defender las viviendas", ha afirmado, al tiempo que ha recordad que el Cecopi revisará "de forma periódica" la situación para decidir cuándo podrán levantarse las restricciones en los municipios afectados.