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La temporada de verano en la mayoría de municipios de la provincia de Alicante arrancó el pasado 1 de junio. Desde entonces, las playas han vuelto a llenarse de las escenas habituales de estas fechas: sombrillas alineadas, toallas extendidas, bañistas paseando junto a la orilla y castillos de arena.
Sin embargo, en los últimos años también se ha convertido en algo relativamente frecuente que, a lo largo de la campaña estival, algunas zonas de baño tengan que cerrarse de forma temporal por la detección de valores anómalos o episodios puntuales de contaminación en el agua.
Y esa circuntancia no ha tardado en producirse este 2026. Apenas dos semanas después del inicio oficial del verano en el litoral alicantino, ya se ha registrado el primer cierre de estas características.
Izada la bandera roja
Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Torrevieja, que ha clausurado las piscinas naturales del paseo Juan Aparicio. La medida se ha tomado de forma preventiva tras los controles rutinarios de calidad del agua y ha obligado a activar el protocolo del Sistema de Gestión de Playas.
La alerta ha llegado a través de la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental de la Generalitat Valenciana, que ha comunicado la detección de parámetros fuera de los niveles habituales en el agua.
La Concejalía de Playas ha ordenado el cierre temporal del área afectada y la Policía Local ha acordonado el acceso al baño. En paralelo, el servicio de Salvamento y Socorrismo ha izado la bandera roja y ha informado a los usuarios de la prohibición de bañarse en ese punto del litoral.
Toma de muestras
La empresa mixta Agamed ha realizado una nueva toma de muestras para comprobar cómo evolucionan los parámetros detectados y confirmar si los valores vuelven a la normalidad en las próximas horas. El seguimiento se mantiene coordinado entre los servicios municipales y los organismos autonómicos.
Desde el Ayuntamiento se ha insistido en que se trata de una actuación "preventiva y habitual" dentro de los protocolos de control de calidad del agua. La incidencia, según han precisado fuentes municipales, se localiza únicamente en este punto concreto de las piscinas naturales, sin afectar al resto del litoral.
El consistorio ha trasladado un "mensaje de tranquilidad" a la ciudadanía y recuerda que la reapertura de la zona de baño dependerá de los resultados de las nuevas analíticas. En cuanto los informes confirmen que los parámetros son adecuados, el acceso al baño volverá a autorizarse.
Mientras tanto, la zona permanecerá señalizada con bandera roja y bajo vigilancia del servicio de socorrismo para evitar cualquier uso indebido del agua. El dispositivo se mantendrá activo hasta que la situación quede completamente normalizada, según los técnicos municipales.