La Sierra de Escalona y la Dehesa de Campoamor dejan de ser solo uno de los grandes pulmones verdes del sur de Alicante El Consell ha aprobado este viernes su declaración como Parque Natural, una protección que afecta a terrenos de Orihuela, San Miguel de Salinas y Pilar de la Horadada y que cambia las reglas para conservar este espacio.
La decisión pone bajo un régimen especial de protección un territorio de gran valor ambiental y obliga a tener en cuenta su biodiversidad, sus hábitats, el paisaje y la conexión entre sus diferentes espacios naturales. La medida llega después de que el Consell ya aprobara en febrero de 2026 el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN).
Más allá del nombre, la declaración tendrá consecuencias prácticas. Los tres municipios de la Vega Baja pasan a formar parte del área de influencia socioeconómica del parque, con el objetivo de que la conservación pueda convivir con determinadas actividades tradicionales y con un desarrollo rural sostenible.
La Sierra de Escalona blinda sus zonas más valiosas
Uno de los elementos destacados del nuevo marco es la delimitación de la Zona I de Alto Valor Ambiental, que prevalece sobre otros instrumentos de ordenación territorial o urbanística. De esta forma, el PORN establece criterios de protección que deberán respetarse en aquellas actuaciones que afecten a la flora, la fauna, los ecosistemas, el paisaje o los recursos naturales.

La protección no significa convertir todo el territorio en un espacio cerrado o sin actividad. El objetivodel decreto como Parque Natural de este enclave es ordenar los usos y buscar un equilibrio entre la conservación y aquellas actividades que puedan mantenerse de forma compatible con el entorno.
También se refuerza la conectividad ecológica, una cuestión clave en un territorio donde los espacios naturales conviven con zonas urbanizadas. La nueva figura pretende evitar que estos enclaves queden aislados y pierdan parte de su valor ambiental.
El siguiente paso será decidir cómo se podrá usar el parque
Ahora queda por concretar cómo se gestionará el día a día. La conselleria competente en medio ambiente deberá elaborar un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), que determinará las condiciones para actividades como las visitas, la investigación y las actuaciones de conservación.
El parque contará con una Junta Rectora en la que estarán representadas las administraciones y diferentes colectivos vinculados al territorio. Este órgano participará en la gestión y asesorará sobre las decisiones que afecten al espacio protegido.
La Generalitat ha señalado que la declaración no contempla un aumento de los capítulos de gasto. La gestión podrá contar, eso sí, con aportaciones de otras administraciones y entidades interesadas en colaborar en la conservación del nuevo Parque Natural.
Un paisaje de contrastes
La Sierra de Escalona ofrece uno de esos paisajes del sureste peninsular que sorprenden por su contraste, tan característicos de la provincia de Alicante. Sus relieves son abruptos, con laderas escarpadas, peñascos erosionados y numerosos barrancos que dibujan un terreno seco y quebrado.
La vegetación mediterránea se abre paso entre estas formaciones, con pinares, coscoja, lentisco, palmito, romero y tomillo como algunas de las especies más habituales. Su carácter seco no impide que la sierra conserve una notable variedad de ambientes.

Los pinares y las zonas de matorral conviven con cultivos tradicionales como el almendro, el olivo y el algarrobo, mientras que los ramblizos crean pequeños corredores naturales. Esta combinación de espacios favorece la presencia de numerosas especies y convierte el entorno en uno de los enclaves de mayor interés ambiental del sureste español.
La fauna es, precisamente, uno de los grandes atractivos de Escalona. La sierra funciona como zona de dispersión para ejemplares jóvenes de águila real y águila perdicera, mientras que otras rapaces como la culebrera europea encuentran aquí un territorio adecuado para alimentarse y reproducirse.
También destacan especies nocturnas como el búho real, cuya presencia es especialmente relevante en este entorno. En tierra, el gato montés comparte territorio con la gineta y el tejón, mientras que reptiles como el lagarto ocelado y varias especies de culebras recorren las zonas más secas.
Pero hay un protagonista especialmente importante en este enclave: el conejo de monte. Su abundancia sostiene buena parte de la cadena alimentaria de la sierra, ya que constituye una de las principales fuentes de alimento para los depredadores que habitan este espacio convertido desde ahora en el vigesimotercer Parque Natural de la Comunitat Valenciana.