Estudiar para el examen de conducir retiene preguntas en la memoria durante años. Otras, en cambio, desaparecen en cuanto recoges la ‘L’ y obtener el permiso deja de ser una preocupación. Pero, ¿qué ocurriría si hubiera que volver a sentarse frente a un test y demostrar que seguimos dominando las normas de tráfico que aprendimos antes de conducir?
Un estudio revela que el 94,5% de los conductores en la Comunitat Valenciana obtendría un ‘no apto’, casi tres puntos por encima de la media nacional. Así lo refleja el informe ‘Suspensos con carné. ¿Aprobarías hoy el examen de conducir?’, elaborado por la Fundación Línea Directa junto a Fesvial y Etrasa a partir de una prueba realizada a 1.700 personas.
Según este análisis, solo el 8,1% de los automovilistas españoles conseguiría responder correctamente el número de preguntas necesario para superar la prueba, mientras que el resto cometería más errores de los permitidos. La investigación también refleja que el 81% de los conductores valencianos asegura que no ha recibido ninguna formación vial desde que consiguió el permiso, mientras que casi el 82% obtuvo el carné hace más de diez años.
Las normas que más errores provocan entre los conductores
El examen tipo utilizado para realizar el estudio pone el foco en distintos contenidos básicos relacionados con la conducción. Entre las materias que concentran más fallos aparece la relativa a motocicletas y ciclomotores, con un 62,8% de respuestas incorrectas.

La segunda temática con más errores es la señalización vertical, horizontal y luminosa, que registra un 30% de fallos. En este apartado se incluyen cuestiones como la identificación y el significado de las distintas señales que aparecen en las vías.
La normativa vial ocupa el tercer lugar, con un 26,8% de respuestas erróneas. El estudio incluye aquí preguntas sobre permisos de conducción, velocidades máximas permitidas y diferentes prohibiciones relacionadas con la circulación en carretera y ciudad.
La directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, también pone como ejemplo los controles de alcoholemia. “Existe un gran desconocimiento sobre la posibilidad de que un agente solicite una segunda prueba cuando un conductor no ha superado la tasa máxima, pero presenta signos evidentes de encontrarse bajo los efectos del alcohol”, señala.
Los mayores de 55 años concentran más suspensos
El porcentaje de suspensos también varía según la edad. Entre los conductores de 18 a 30 años, el 89,8% no superaría la prueba. La cifra aumenta hasta el 92,2% entre quienes tienen entre 44 y 55 años y alcanza el 94,5% entre los mayores de 55 años.
Por género, las diferencias son menores. El 93,3% de las mujeres participantes suspendería el examen, frente al 90,5% de los hombres. El estudio recoge estos resultados a partir de la prueba teórica realizada a los conductores encuestados.
La Fundación Línea Directa también incorpora datos oficiales de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre los accidentes con víctimas. Los conductores con más de diez años de carné representan el 82% del censo y suponen el 64,6% de los conductores implicados en accidentes con víctimas.

En el caso de los conductores noveles, aquellos que tienen entre cero y un año de carné, representan el 4% del censo, mientras que suponen el 7,6% de los conductores implicados en accidentes con víctimas, según los datos recopilados en el informe.
El 77% no vuelve a formarse tras obtener el carné
La formación posterior a la obtención del permiso es otro de los aspectos analizados. El 77% de los conductores encuestados afirma que no ha recibido formación después de aprobar el carné. Otro 10% señala que únicamente ha accedido a información ocasional, pero no a un curso reglado.
El 84% de los españoles considera necesario reciclar los conocimientos de conducción. Entre quienes defienden esta opción, un 32% propone realizar esa formación cada diez años, mientras que un 39% considera que debería exigirse a partir de una determinada edad.
En cuanto a los contenidos que los conductores consideran prioritarios, el 67% señala la actualización de las nuevas normas de tráfico y el 32% apunta a la interpretación e identificación de señales. En la parte práctica, el 41% reclama formación sobre la reacción ante imprevistos y emergencias y el 35% sobre conducción en condiciones meteorológicas adversas.
El informe recoge, además, que el 28% de los conductores asegura que, después de aprobar el permiso, no se sentía suficientemente preparado para circular con seguridad. A la hora de explicar los motivos de los suspensos, el 62% señala los nervios y la presión, mientras que el 26% apunta a la falta de preparación.