Después de varias semanas con el calor como único protagonista, la situación meteorológica da un giro este jueves en la provincia de Alicante. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activado el aviso rojo por temperaturas extremas en el sur, pero la principal preocupación de los expertos ya no está solo en los termómetros.
La atención se desplaza ahora hacia un fenómeno mucho menos conocido por la población, aunque potencialmente muy peligroso: los reventones cálidos. La previsión apunta a una tarde especialmente complicada. AEMET ha elevado a nivel naranja la alerta por tormentas secas en todo el litoral de Alicante, mientras que el interior permanecerá en aviso amarillo.
El riesgo reside en la posibilidad de que se generen violentas rachas de viento capaces de superar los 80 kilómetros por hora e incluso rebasar, de forma puntual, los 100 km/h. Además, preocupa la aparición de aparato eléctrico, que junto al calor y la sequedad de la vegetación, podría ocasionar incendios forestales difíciles de controlar por la virulencia del vient0.
El calor extremo puede desencadenar un fenómeno muy violento
Los modelos meteorológicos coinciden en señalar que el intenso calentamiento previsto durante el día, con máximas que rondarán los 44 ºC, será el combustible perfecto para la formación de una línea de tormentas que avanzará desde la Región de Murcia hacia el litoral sur de Alicante, y otra desde Albacete hacia el sur de València y el norte de Alicante.

Ese contraste entre el aire extremadamente cálido y la evolución de las tormentas favorece la aparición de los llamados reventones cálidos. Se producen cuando una masa de aire muy caliente desciende bruscamente desde una nube de tormenta y, al impactar contra el suelo, se expande con enorme fuerza en todas las direcciones. El resultado son rachas repentinas de viento.
Los meteorólogos insisten en que este tipo de episodios pueden desarrollarse en cuestión de minutos y cambiar completamente la situación atmosférica. Además del viento, la previsión contempla chubascos de barro por la elevada concentración de polvo sahariano en suspensión e incluso la posibilidad de granizadas muy localizadas y puntuales.
Desde el Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante recuerdan que no es necesario alcanzar rachas huracanadas para que se produzcan daños. En zonas urbanas, un reventón cálido puede provocar la caída de ramas, desplazar mobiliario de terrazas o afectar a elementos poco asegurados.
La alerta roja por calor continúa activa
Aunque las tormentas concentrarán buena parte de la atención durante la tarde, el episodio de calor extremo seguirá dejando registros muy elevados antes de la llegada del cambio de tiempo. El aviso rojo permanece activo en el litoral sur, donde el entorno de Orihuela podría alcanzar o superar los 42 grados.
Los expertos tampoco descartan valores similares en algunos puntos del Vinalopó y del valle del Serpis, donde la masa de aire africano continúa dejando temperaturas muy por encima de lo habitual para esta época del año.
El resto de la provincia se mantiene en alerta naranja por valores que en muchos casos también podrían superar los 40 grados, mientras que los municipios costeros notarán una ligera brisa marina que suavizará el mercurio en torno a los 33 o 35 grados.
La calima seguirá presente antes de que llegue un cambio de tiempo el domingo
Las tormentas no solo podrán dejar incidencias en tierra. La AEMET también ha activado un aviso por fenómenos costeros entre las 17:00h y las 21:00h, ya que el viento asociado a estas células tormentosas podría alterar temporalmente el estado de la mar frente al litoral alicantino.
Todo ello se produce en un contexto marcado por una intensa intrusión de polvo africano. La presencia de una DANA estacionaria al noroeste de la Península y una dorsal sobre el norte de África lleva varios días impulsando una masa de aire muy cálida y cargada de partículas en suspensión, responsable del ambiente turbio y de la reducción de la visibilidad.
El domingo definitivamente refrescará en todo el territorio, se renueva la masa de aire por otra sin polvo, lo que dará lugar a buena visibilidad y cielo más azul. La masa de aire nueva será más seca, por lo que no solo bajará la temperatura, sino también la sensación de bochorno
— AEMET Comunitat Valenciana (@AEMET_CValencia) July 23, 2026
La previsión apunta a que el sábado todavía será una jornada muy calurosa, con viento de poniente y temperaturas de entre 36 y 39 grados en buena parte de la costa. Sin embargo, ese mismo viento comenzará a empujar la masa de aire africano hacia el Mediterráneo.
Será el domingo cuando llegue un cambio más evidente, con la entrada de aire más fresco y seco que permitirá rebajar los termómetros, reducir el bochorno y recuperar un cielo mucho más limpio tras varios días de calima.
