Sociedad

Una microalga ligada a intoxicaciones por pescado irrumpe en el litoral de Alicante

Investigadores de la UA detectan por primera vez la presencia de este organismo de origen tropical por el calentamiento del Mediterráneo

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Imagen de laboratorio de la microalga 'Gambierdiscus Australes' detectada en Alicante

El primer gran descubrimiento científico del 2026 en Alicante no es nada agradable para los amantes del pescado fresco. Y es que investigadores de la Universidad de Alicante (UA) han detectado la presencia de una microalga marina productora de toxinas que pueden acumularse en determinadas especies de peces y provocar intoxicaciones alimentarias en humanos.

El estudio argumenta que el aumento progresivo de la temperatura del mar Mediterráneo está detrás de este hallazgo, ya que está alterando de forma silenciosa el equilibrio de los ecosistemas marinos. También en la costa de Alicante, donde los expertos apuntan que este calentamiento empieza a traducirse en la llegada de especies y organismos de aguas más cálidas.

En este caso, este nuevo visitante inesperado es del género Gambierdiscus, un grupo de microalgas bentónicas de origen tropical que producen ciguatoxinas. El descubrimiento, confirmado por un equipo de investigadores tras varios muestreos, se ha producido en las aguas del litoral norte de la provincia de Alicante, entre las costas de los municipios de Dénia y Xàbia.

Dos campañas de análisis

El estudio se ha desarrollado a partir de dos campañas de muestreo realizadas en marzo y septiembre de 2023 en un total de 12 estaciones distribuidas en seis zonas del litoral, tanto en puntos cercanos a la costa, a unos 250 metros, como en otros situados a un kilómetro mar adentro.

Mapa del mostreig de la microalga en el litoral nord d'Alacant

Los resultados ahora desvelados por el centro univesitario, revelan la presencia de esta microalga en el 75% de las muestras recogidas en marzo y en el 100% de las de septiembre, con abundancias que oscilan entre 20 y 140 células por litro. En concreto, se ha identificado la especie Gambierdiscus australes, perteneciente al grupo de los dinoflagelados marinos.

El hallazgo se ha producido en el marco de los análisis rutinarios de fitoplancton que realiza el Laboratorio Marino UA-Dénia, dependiente del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante, en colaboración con investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Además, este hallazgo ha sido recogido recientemente por la revista especializada Harmful Algae News, un boletín editado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, que aborda específicamente la proliferación de algas tóxicas a nivel internacional.

Riesgo controlado y seguridad alimentaria

Pese a la relevancia del descubrimiento, los investigadores subrayan que no existe motivo de alarma. “El consumidor puede estar tranquilo”, afirma el investigador principal del estudio, César Bordehore, quien explica que las concentraciones detectadas “no son excesivas” y que Gambierdiscus australes “no es de las especies más tóxicas dentro de su género”.

Un vaixell pesquer ix a pescar en un port d'Alacant (Foto: GVA)

Según expone Bordehore, la intoxicación alimentaria asociada a estas microalgas se produce cuando determinadas especies de peces acumulan cantidades elevadas de toxinas en sus tejidos, algo que puede evitarse mediante el desarrollo de controles adecuados en las aguas y la pesca.

“Sabemos cómo evitar una posible intoxicación alimentaria”, señala, y recalca que “existen medidas de prevención para impedir la entrada al mercado de pescado con elevados niveles de toxina, basadas en análisis previos, por lo que el pescado que se distribuye es completamente seguro”.

Los expertos recuerdan que los sistemas de control alimentario y de vigilancia marina permiten detectar a tiempo cualquier riesgo potencial, especialmente en zonas donde la pesca y el consumo de productos marinos tienen un peso relevante en la economía local.

Calentamiento del Mediterráneo

La presencia de Gambierdiscus en el litoral alicantino se enmarca en un proceso más amplio de tropicalización del Mediterráneo, estrechamente vinculado al aumento de la temperatura del mar. “Su origen está en aguas tropicales cálidas y el incremento térmico del Mediterráneo facilita la expansión geográfica de muchas especies marinas”, explica Bordehore.

“Para una especie marina, el incremento de un solo grado de temperatura es un mundo”, añade el investigador. “Puede ser la diferencia necesaria para colonizar áreas que antes eran imposibles por tener aguas demasiado frías”. En este sentido, los científicos destacan la importancia de los estudios de seguimiento a largo plazo para comprender estos cambios.

Microalga detectada en las costas de Alicante

Desde 2010, el equipo analiza de forma continuada más de 40 kilómetros del litoral norte de la provincia de Alicante, evaluando parámetros físico-químicos y biológicos. “Las muestras biológicas conservadas de hace más de una década nos han permitido comprobar que, hace 15 años, el género Gambierdiscus no estaba presente en la zona de estudio”, señala Bordehore.

Los investigadores insisten en la necesidad de mantener programas específicos de monitorización del fitoplancton bentónico potencialmente tóxico en las costas de Alicante para anticipar posibles riesgos ambientales y garantizar la seguridad alimentaria, especialmente en un contexto de cambio climático que sigue transformando el Mediterráneo.