La Universidad de Alicante comienza a dejar atrás una de las semanas más complicadas para su infraestructura tecnológica. Siete días después del mayor ciberataque de su historia, que obligó a desconectar buena parte de sus sistemas para evitar la propagación del software malicioso, la institución ha reactivado la mayor parte de los servicios esenciales.
El restablecimiento llega después de varios días de trabajo ininterrumpido por parte de los equipos de Tecnología y Seguridad, que optaron por aislar el sistema informático desde el primer momento para contener el ataque.
Esa decisión permitió impedir que el malware se extendiera al conjunto de la red universitaria y evitó tanto el cifrado de la información como el acceso de los atacantes a datos sensibles, según ha explicado la propia universidad.
Aunque el funcionamiento vuelve poco a poco a la normalidad, la recuperación de su actividad digital aún no se da por concluida. Los sistemas continúan bajo una vigilancia reforzada y algunos servicios podrían experimentar incidencias puntuales mientras concluyen las tareas de supervisión y ajuste.
La recuperación prioriza los servicios imprescindibles
La estrategia durante los últimos días ha consistido en recuperar primero aquellas herramientas "imprescindibles" para mantener la actividad académica y administrativa. Entre ellas figuran UACloud y la administración electrónica, plataformas utilizadas por estudiantes, docentes y personal de la universidad.

El vicerrector de Transformación Digital, Rafael Molina, ha explicado que el objetivo ha sido devolver la operatividad a los servicios más necesarios sin comprometer la seguridad de los sistemas Y es que la UA se encuentra inmersa desde el pasado 27 de junio en los exámenes de julio y a las puertas de publicar las notas para acceder a los grados universitarios.
Desde la universidad insisten en que el proceso continuará de forma escalonada durante los próximos días. Antes de volver a poner en funcionamiento cualquier aplicación o plataforma, cada una de ellas pasa por un análisis exhaustivo para comprobar que reúne todas las garantías de seguridad.
Por ese motivo, la institución subraya que no se descarta que algunos usuarios detecten todavía una mayor lentitud o pequeñas interrupciones mientras se completa la estabilización de la red.
Investigación abierta y controles reforzados
El intento de ciberataque ya ha sido puesto en conocimiento de la Policía Nacional mediante la correspondiente denuncia y también ha sido comunicado al Centro Criptográfico Nacional (CCN-CERT), organismo especializado en la protección de los sistemas tecnológicos del sector público.
Aunque buena parte de los servicios ya vuelve a estar operativa, la Universidad de Alicante no rebajará las medidas de protección. Los sistemas permanecerán sometidos a una monitorización continua y a controles reforzados hasta completar la recuperación total de la infraestructura digital.

Rafael Molina ha subrayado que la prioridad sigue siendo garantizar la seguridad antes que acelerar los plazos. "Nuestro compromiso es alcanzar la normalidad lo antes posible, pero siempre priorizando la protección de la información y la seguridad de los sistemas", ha afirmado.
Desde el equipo de Dirección y el de Informática han agradecido "la comprensión, la paciencia y la colaboración mostradas por toda la comunidad universitaria" y han aseverado que "el esfuerzo conjunto está siendo fundamental para afrontar esta situación y avanzar hacia la recuperación completa" de los servicios.
En paralelo, se ha mantenido reuniones diarias para evaluar la evolución de la incidencia, revisar los diagnósticos técnicos y coordinar la recuperación de todos los servicios afectados. Además, se ha habilitado un espacio informativo específico para mantener actualizada a la comunidad universitaria sobre el estado de cada plataforma.