Todavía le quedaban 681 días de prisión por cumplir cuando decidió fugarse de Países Bajos. Ahora, esa huida de película ha llegado a su fin en la provincia de Alicante. La Policía Nacional ha detenido en el aeropuerto de Alicante-Elche a un hombre de 57 años tras ser condenado por intentar matar a otro hombre con un hacha en su país de origen.
La investigación comenzó después de que el Grupo de Fugitivos Internacionales de la Comisaría General de Policía Judicial comunicara a los agentes que el sospechoso podía encontrarse en la provincia de Alicante. A partir de ese momento, los investigadores centraron sus esfuerzos en confirmar su ubicación y anticipar sus posibles movimientos.
La sentencia dictada en Países Bajos establecía una pena de cuatro años de cárcel. Sin embargo, fuentes de la investigación han detallado que el arrestado permanecía huido de la justicia neerlandesa y todavía tenía que cumplir cerca de dos años de prisión.
El aeropuerto, clave para localizar al fugitivo
Las pesquisas y el seguimiento permitieron determinar que el hombre podía desplazarse hasta las instalaciones aeroportuarias. Ante esta posibilidad, la Policía Nacional preparó un dispositivo específico para localizarlo antes de que pudiera abandonar nuevamente el país y volver a escapar.

Los agentes desplegados en la terminal alicantina consiguieron identificar al reclamado por la justicia de Países Bajos y procedieron a su arresto, según ha explicado la Policía Nacional en un comunicado. De este modo, la audaz operación permitió poner fin a la búsqueda de un fugitivo internacional que se encontraba bajo una orden europea de detención.
El origen de la condena: un ataque con un hacha
Los hechos por los que había sido condenado se remontan a 2023, cuando se produjo el brutal ataque en la localidad neerlandesa de Best. Según la información facilitada por la Policía, el hombre intentó acabar con la vida de otro varón golpeándolo en el cuello con un hacha.
La orden europea de arresto había sido emitida por las autoridades de Países Bajos y trasladada a los investigadores españoles ante las sospechas de que el condenado podía haber llegado a territorio alicantino.
Tras su detención, el hombre ha sido puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, que deberá encargarse de los trámites judiciales relacionados con su entrega a las autoridades neerlandesas.