El aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández se encuentra en la cuerda floja, ya que el Ministerio de Transportes descarta construir ahora una segunda pista. Sin embargo, apuesta por ampliar la terminal, mejorar las calles de rodaje y aumentar el número de pasarelas de embarque.
Óscar Puente, ministro de Transportes, ha considerado que esta segunda pista no le convence dadas las condiciones actuales. Por ello, se mantiene que la infraestructura alicantina debería contar con una mayor capacidad tanto en la terminal como en la plataforma de estacionamiento de aeronaves.
La posición del Gobierno ha llegado después de que Aena adjudicara por 15,6 millones de euros el contrato para diseñar la ampliación del aeropuerto. El objetivo principal es aumentar la capacidad hasta alcanzar, al menos, los 26 millones de pasajeros anuales.
La ampliación de la terminal
Este proyecto plantea mejorar y ampliar alrededor de un 30 % la superficie destinada al embarque de pasajeros. La actuación principal será una extensión en forma de L sobre los terrenos actualmente ocupados por la antigua terminal y por la terminal de aviación general. Los edificios actuales serán demolidos para obtener un mayor espacio.
La nueva zona incluirá un dique de embarque dedicado a los vuelos procedentes o con destino fuera del espacio Schengen. Este hecho resulta especialmente importante para Alicante, ya que Reino Unido representa uno de los principales mercados internacionales del aeropuerto.
Fingers y calle de rodaje
Los fingers son las pasarelas telescópicas que conectan la terminal con la puerta del avión. Esto supondría disponer de más posiciones de embarque, lo que permitiría embarcar y desembarcar sin necesidad de trasladar a los pasajeros en autobuses por la plataforma.
En cuanto a las calles de rodaje, son vías por las que los aviones circulan entre la pista, las zonas de estacionamiento y la terminal. Su ampliación o posible reorganización puede reducir los tiempos de espera y mejorar el número de operaciones que el aeropuerto es capaz de gestionar utilizando una sola pista.
Por su parte, Puente defiende que estas actuaciones permitirán aumentar la capacidad del aeropuerto de Alicante-Elche sin necesidad de construir una segunda pista.
Por qué el Gobierno se niega con esta petición
Desde el Ministerio de Transportes consideran que la pista actual mantiene una capacidad suficiente para atender la demanda prevista durante los próximos años. El cuello de botella se encontraría principalmente en la terminal, el número de puertas de embarque y los movimientos de los aviones en tierra. Por ello, la prioridad será ampliar estas instalaciones antes de afrontar una infraestructura costosa y compleja.
En cuanto a Aena, esta ampliación permitiría atender al menos a 26 millones de viajeros, lo que elevaría la capacidad sin ocupar nuevos terrenos ni asumir el impacto ambiental asociado a una segunda pista.
La Generalitat Valenciana se mantiene firme
Esta decisión no cierra la puerta al debate político. Desde la Generalitat Valenciana, el PP y distintas organizaciones empresariales siguen reclamando una segunda pista para garantizar el crecimiento del aeropuerto a largo plazo.
Los defensores de esta opción consideran que Alicante necesita equipararse a otros grandes aeropuertos turísticos y evitar que la infraestructura llegue a alcanzar el límite de su capacidad durante los próximos años. De momento, el Gobierno de España responde que el crecimiento puede absorberse mediante la ampliación de la terminal, los fingers, las calles de rodaje y el aprovechamiento de las horas con menor tráfico.
¿Qué puede implicar para Aena?
La ampliación se integrará en el próximo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), marco que determina las inversiones, los estándares de servicio y las tarifas de los aeropuertos españoles.
Para Aena, este proyecto incrementaría la capacidad comercial y operativa de uno de sus principales aeropuertos turísticos, aunque exige una inversión elevada y un proceso regulatorio prolongado.