Las vías del tren que hoy en día recorren el frente litoral de Alicante y conectan el apeadero de San Gabriel con la estación Alacant-Terminal podrían dejar paso en los próximos años a un gran corredor verde.
Es una de las propuestas incluidas en el Plan General Estructural (PGE), que dibuja una transformación para peatones y ciclistas en este espacio tras la futura liberación del trazado ferroviario gracias a la ejecución de la Variante de Torrellano y a un nuevo acceso soterrado al Puerto.
La actuación pretende convertir una infraestructura que durante décadas ha actuado como barrera urbana en un eje de movilidad sostenible y de conexión entre distintos puntos de la ciudad. Además de enlazar el litoral con el centro urbano, el recorrido también aspira a llegar hasta el aeropuerto mediante un itinerario reservado para desplazamientos no motorizados.
Un corredor verde para unir barrios, litoral y aeropuerto
La propuesta forma parte de la estrategia del Ayuntamiento de Alicante para “reforzar la infraestructura verde” de la ciudad. El futuro corredor enlazaría el frente marítimo con el futuro Parque Central, todavía pendiente, y serviría como continuidad de otros proyectos ambientales del PGE como el Cinturón Verde de 19 kilómetros previsto alrededor de la capital.

Más allá del componente paisajístico, el objetivo pasa por mejorar la movilidad y reducir la fragmentación urbana provocada por el actual paso del ferrocarril. El diseño contempla un recorrido pensado para peatones y bicicletas que facilitaría los desplazamientos entre distintos barrios y abriría nuevas conexiones con espacios que ahora permanecen separados por las vías.
El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, defiende que la actuación supone "una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible y conectada en las próximas décadas, la base del Plan General".
Según explica Peral, la desaparición de las actuales infraestructuras ferroviarias permitiría eliminar barreras urbanas y aprovechar ese suelo para usos ambientales y de movilidad, mejorando la integración entre barrios ya consolidados y los futuros desarrollos residenciales previstos en la zona.
El proyecto depende del nuevo acceso ferroviario de mercancías al Puerto
Este corredor verde no podrá ejecutarse únicamente con la aprobación del nuevo Plan General, todavía en fase de elaboración. Su materialización está condicionada a que el Ministerio de Transportes impulse un nuevo acceso ferroviario al Puerto de Alicante que sustituya al actual ramal de mercancías.
La propuesta del Ayuntamiento pasa por construir una nueva conexión ferroviaria soterrada en el entorno de la A-31 que permita canalizar el tráfico de mercancías directamente hasta las instalaciones portuarias. Con ese nuevo trazado operativo, dejaría de utilizarse la actual línea en trinchera que atraviesa el área industrial de Florida Babel.

Ese cambio liberaría una extensa franja de suelo que el Ayuntamiento pretende recuperar para convertirla en el futuro corredor verde, eliminando una de las principales cicatrices urbanas existentes en esta parte de Alicante y facilitando nuevas conexiones entre los barrios del sur de la ciudad y el litoral.
El ámbito también tendrá un importante peso residencial. Y es que el planeamiento municipal prevé transformar mediante operaciones de renovación estructural para crear nuevos barrios con capacidad para unas 12.300 viviendas en los polígonos industriales de Florida Babel y Rabasa.
El Parque del Mar será el primer paso de la transformación
La primera pieza de este proceso urbanístico llegará a través del desarrollo del sector Parque del Mar, incluido dentro de la OI/8. El Ayuntamiento ya ha remitido una propuesta de convenio a Adif con el objetivo de avanzar en esta actuación mediante una modificación puntual del actual PGOU mientras continúa la tramitación del nuevo Plan General.
El documento plantea un marco de colaboración entre ambas instituciones para impulsar la regeneración urbana del tramo situado entre la Estación de Benalúa, actual Casa Mediterráneo, y el acceso sur de la ciudad. Se plantean actuaciones de jardinería, arbolado y creación de itinerarios peatonales en una superficie total de 113.000 metros cuadrados.
Este proceso de transformación inicial depende de la posible ejecución de una solución ferroviaria mediante un ramal interior y un apartadero previsto en terrenos portuarios. Así lo reflejan los estudios técnicos y las propias conversaciones entre Ayuntamiento, ADIF y Autoridad Portuaria.
