La transformación del frente sur de Alicante se encamina hacia una nueva fase. El Ayuntamiento ha remitido a ADIF una propuesta de convenio para el desarrollo del sector urbanístico Parque del Mar, donde se prevé liberar los terrenos ocupados actualmente por las vías ferroviarias.
El documento plantea un marco de colaboración entre ambas instituciones para impulsar la regeneración urbana del tramo situado entre la Estación de Benalúa, actual Casa Mediterráneo, y el acceso sur de la ciudad. Se plantean actuaciones de jardinería, arbolado y creación de itinerarios peatonales en una superficie total de 113.000 metros cuadrados.
Ordenación del ámbito
La propuesta municipal se enmarca en el desarrollo del futuro Plan General Estructural (PGE) de la ciudad, y contempla la incorporación del ámbito ORE Parque del Mar con usos residenciales, terciarios y dotacionales.
No obstante, para agilizar el proceso de ordenación, el Ayuntamiento considera "conveniente" impulsar, en paralelo, una modificación puntual del PGMO 1987 vigente que permita avanzar en la regeneración urbanística de los terrenos y delimitar un nuevo sector denominado OI/8.

El sector incluye 59.262 metros cuadrados de titularidad de ADIF y el resto, hasta los más de 113.000 m2, corresponde a terrenos municipales, según la documentación técnica incorporada a la propuesta de convenio.
"En esta zona está previsto habilitar un gran corredor verde que integre la trama urbana con el litoral”, explica el concejal de Urbanismo, Antonio Peral. “Ocupa una posición estratégica en el acceso sur, en el que actualmente las vías suponen una cicatriz entre la ciudad y el frente portuario”, añade.
Liberación del suelo ferroviario
El proceso de transformación depende de la posible ejecución de una solución ferroviaria mediante un ramal interior y un apartadero previsto en terrenos portuarios. Así lo reflejan los estudios técnicos y las propias conversaciones mantenidas entre Ayuntamiento, ADIF y Autoridad Portuaria.
Una vez materializada esa infraestructura, se contempla la liberación progresiva de los suelos ocupados por las vías en el ámbito de Alicante-Benalúa, considerados “innecesarios” para el servicio ferroviario de interés general.
El convenio prevé que será ADIF quien inicie los trámites de desafectación de los terrenos ferroviarios y proceda al levantamiento de las instalaciones existentes, después de obtener, según matiza la propuesta municipal, las autorizaciones administrativas correspondientes.
Por último, el documento remitido por el consistorio alicantino también explica que la institución estatal tendría que autorizar provisionalmente al Ayuntamiento el uso temporal de los terrenos liberados para permitir su acondicionamiento como "espacio libre provisional de uso público".
Rentabilidad y regeneración del frente sur
A cambio, el Ayuntamiento de Alicante se compromete en esta propuesta a facilitar la disponibilidad de los terrenos necesarios para la ejecución del nuevo ramal ferroviario, así como a acondicionar provisionalmente los terrenos liberados mientras se tramita la ordenación definitiva.

Estas actuaciones de ajardinamiento, arbolado y nuevas zonas y conexiones peatonales, una de las demandas históricas de los vecinos y vecinas frente al Parque del Mar, se desarrollarían con el objetivo de facilitar la conectividad entre la trama urbana existente y los terrenos portuarios colindantes, actualmente separados por la infraestructura ferroviaria.
Una vez eliminadas las vías, el Ayuntamiento estima que la actuación urbanística proyectada deberá desarrollarse conforme a criterios de sostenibilidad urbana, racionalidad territorial, integración paisajística, viabilidad económica y equilibrio entre beneficios y cargas urbanísticas.
Es decir, se promoverá la consolidación de un gran corredor verde litoral y la construcción de un nuevo barrio en los suelos liberados, ya que con el dinero generado por las plusvalías se obtendrán los recursos destinados a contribuir a la financiación de las infraestructuras ferroviarias hacia el Puerto.
La ordenación del ámbito deberá garantizar una rentabilidad “razonable” que permita la “efectiva transformación urbana” de los terrenos, evitando tanto situaciones de “inviabilidad económica” derivadas de cargas desproporcionadas como “soluciones de sobreintensificación” edificatoria.