El complejo de Las Cigarreras, uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad de Alicante, inicia la cuenta atrás para añadir una nueva capa a su faceta multidisciplinar. La antigua tabacalera perfila su transformación para abrirse al circuito del arte internacional y a las grandes exposiciones temporales.
El Ayuntamiento de Alicante ha adjudicado por 1,18 millones de euros el contrato que permitirá convertir parte de este enclave en un futuro museo con la ambición de convertirse en un foco cultural del Mediterráneo.
La intervención recaerá en Abala Infraestructuras y combina la redacción del proyecto con la ejecución de las obras, un formato que permitirá acortar plazos en un calendario que ya se plantea especialmente ajustado con la intención de abrir las puertas este mismo año con las primeras muestras.
Calendario exprés
El plazo fijado es de tres meses, una vez se formalice el contrato. El primero se destinará a definir técnicamente la actuación y los dos restantes a ejecutar los trabajos de adecuación en el edificio de la antigua Casa de la Misericordia.

La previsión municipal sitúa la apertura del museo en el segundo semestre del año, siempre condicionada, según matizan desde el Ayuntamiento, al cumplimiento de los tiempos previstos.
Este inmueble, integrado en el conjunto de la antigua Fábrica de Tabacos, ha sido objeto de diversas fases de rehabilitación en los últimos años, en muchos casos apoyadas con financiación europea destinada a la recuperación del patrimonio.
Así, el proyecto contempla habilitar un espacio expositivo de 780 metros cuadrados dentro de una superficie total de 1.600 metros, distribuidos en cinco salas pensadas para acoger muestras de carácter temporal.
La rotación de exposiciones será uno de los ejes del nuevo museo, con la previsión de renovar contenidos cada seis meses para mantener una programación “activa” y atraer a visitantes locales y turistas, apuntan fuentes municipales.
De pasado industrial a polo cultural
La transformación de Las Cigarreras responde a una estrategia más amplia de reconversión de antiguos espacios industriales en equipamientos culturales, una tendencia cada vez más presente en distintas ciudades españolas y europeas.

En este caso, el futuro museo aspira a albergar exposiciones de primer nivel, con referencias a colecciones históricas, movimientos artísticos reconocidos y propuestas vinculadas también al mundo de la moda.
Entre los nombres que se manejan como posibles protagonistas de futuras muestras figuran artistas como Sorolla o Marc Chagall, así como diseñadores de relevancia internacional como Balenciaga, dentro de una oferta variada.
El equipamiento incluirá también un espacio de carácter didáctico orientado a público infantil, con el objetivo de ampliar el alcance del museo y fomentar el interés por el arte desde edades tempranas.