Un hallazgo de valor incalculable. Las excavaciones vinculadas a las obras de regeneración de la playa de la Almadraba en Alicante han sacado a la luz un busto romano hallado durante los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo junto a la reurbanización del entorno litoral.
Se trata de una cabeza de mármol blanco, de pequeño tamaño y en buen estado de conservación, localizada en un área donde ya se habían documentado restos de una villa romana.
El jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento, José Manuel Pérez Burgos, señala que la pieza presenta rasgos iconográficos característicos en divinidades clásicas, con un peinado de influencia helenística y con el cabello ondulado recogido hacia atrás con raya en medio siguiendo el modelo idealizado de representaciones de la Afrodita griega o la Venus romana.

La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha afirmado que “se trata de un busto romano de gran calidad artística" y ha señalado que “podemos estar hablando de uno de los hallazgos más importantes en toda la historia de la ciudad y la provincia de Alicante de una escultura romana”.
Una pieza del alto Imperio romano
La escultura mide 22,22 centímetros de altura y 19,78 de anchura, y habría formado parte de un conjunto decorativo doméstico en viviendas de cierto rango social, habitual en residencias romanas donde se colocaban bustos sobre peanas ornamentales.
Los expertos avanzan que la cronología, a falta de un informe más exhaustivo, se enmarcaría entre el siglo I y II después de Cristo, tanto por el estilo como por el contexto histórico y artístico.
Este periodo se sitúa en plena etapa altoimperial romana, marcada por la consolidación del poder imperial de la época del emperador César Augusto, cuya administración impulsó la expansión de las fronteras del Imperio y el establecimiento de la Pax Romana, un marco de estabilida, orden y prosperidad udurante 200 años que favoreció una intensa actividad cultural.
En este contexto, la diosa Venus ocupaba un papel central en el imaginario romano como figura vinculada al amor, la belleza y la fertilidad, considerada además protectora y madre del linaje del pueblo romano.
La huella de Lucentum
La zona donde se ha localizado la pieza forma parte del yacimiento arqueológico de La Almadraba, asociado al antiguo asentamiento romano de Lucentum entre los siglos III a.C y IV d. C, y donde ya se realizaron algunas catas arqueológicas en 2009 que documentaron villas de carácter residencial vinculadas a actividades económicas marítimas y agrícolas.

Ahora se están completando y ampliando en el marco del proyecto de reurbanización del entorno de La Almadraba. En el transcurso de la excavación se han recuperado estructuras de cimentación, fragmentos cerámicos y restos materiales dispersos, además de elementos numismáticos que permiten contextualizar la ocupación del espacio en distintas fases.