Los vecinos y vecinas de Alicante vuelven a mostrar su descontento por el estado de la limpieza en los barrios de la ciudad. La Coordinadora Alicante Limpia (CAL) ha convocado una nueva concentración para reclamar medidas “urgentes” ante lo que considera un problema de “suciedad estructural” que persiste pese a los refuerzos anunciados por el Ayuntamiento.
La protesta tendrá lugar este miércoles 23 de septiembre a las 19:00h en la Plaza del Ayuntamiento y recuperará una de las imágenes utilizadas por la plataforma el año pasado: bolsas llenas únicamente de envases de plástico para representar la acumulación de residuos en las calles.
La CAL asegura que las bolsas de esta escenificación simbólica “del día a día de la segunda ciudad más sucia de España“ serán retiradas después de la lectura del manifiesto, con el objetivo de dejar la plaza en las mismas condiciones en las que se encontraba antes de la concentración.
La CAL cuestiona la eficacia del plan de choque
La plataforma considera que el denominado ‘plan de choque’ que entró en vigor a finales de de julio no aborda las causas del problema. El colectivo sostiene que “no está funcionando” y cuestiona que el Ayuntamiento centre la respuesta en aumentar los recursos destinados a la limpieza sin actuar sobre las conductas que generan residuos en la vía pública.

Para la CAL, la solución pasa por dos vías: prevención y fiscalidad. En el primer caso, reclama una mayor presencia de la Policía de Barrio para hacer cumplir la Ordenanza de Limpieza, además de incrementar el número de inspectores tanto del Ayuntamiento como de Netial, la empresa concesionaria del servicio de limpieza en la ciudad de Alicante.
La organización también pone el foco en el coste del servicio. Según denuncia, las tres modificaciones del contrato de limpieza realizadas hasta ahora suponen “18 millones de euros más”. El colectivo considera que la “falta de control” sobre la contrata y la “permisividad” ante determinadas conductas terminan teniendo un “impacto directo sobre los ciudadanos”.
La tasa de basura, otro frente de la protesta
La movilización también recupera una reivindicación que ya estuvo presente en la concentración del pasado año: la tasa de basura. La CAL insiste en que el incremento del recibo no se ha traducido, a su juicio, en una mejora “suficiente” de la limpieza de las calles.
La plataforma vuelve a criticar el modelo aplicado por el Ayuntamiento para actualizar la tasa, una subida condicionada por la normativa europea, que insta a que la recaudación se aproxime al coste real del servicio de recogida y tratamiento de residuos en cada municipio.

El colectivo reprocha, especialmente, el cambio en el sistema de cálculo de la tasa, que dejó atrás el criterio de zonificación para introducir variables como el valor catastral y la superficie de las viviendas. Según la organización, el importe ha llegado a multiplicarse por cuatro en algunos casos y los recibos de los supuestos más bajos superan los 70 euros.
En este sentido, la CAL reclama una ordenanza fiscal “justa” y defiende que el principio de “quien contamina paga” debería servir también como incentivo para reducir la generación de residuos. “Seguir aumentando el coste del contrato sin resolver el problema de fondo acaba trasladando la factura a la ciudadanía”, subrayan desde la Coordinadora Alicante Limpia.
Más de un centenar de operarios y refuerzo por las tardes
Frente a estas críticas, el Ayuntamiento defiende que el plan de choque permite la incorporación de más de un centenar de nuevos operarios. La Concejalía de Medio Ambiente y Limpieza insiste en que el dispositivo contempla, además, un refuerzo específico durante los fines de semana y en horario de tarde para ampliar la cobertura del servicio.
Una de las principales novedades, enfatiza el consistorio, es el aumento de los trabajos de fregado e hidrolimpieza. “Se actúa con mayor frecuencia en plazas, zonas infantiles y calles que hasta ahora no contaban con baldeos tan habituales”, señala. Benalúa, San Blas, Plaza América y Plaza Argel son los principales puntos, aunque el refuerzo, sostiene, se extiende al conjunto de Alicante.
Los nuevos equipos también intervendrán sobre manchas persistentes mediante agua a presión y productos específicos, mientras que la limpieza alrededor de los contenedores contará con actuaciones diarias”. El plan incorpora, además, un incremento del barrido manual: en Benalúa, Carolinas Bajas y Altozano pasa de tres jornadas semanales a seis.