La tierra vuelve a temblar en Alicante: encadena dos terremotos en menos de 48 horas

El Instituto Geográfico Nacional confirma un nuevo temblor que se ha sentido a primera hora de la mañana de este martes al sur de la provincia

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Plaza Sagrado Corazón de Los Montesinos
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Tras un periodo de cierta calma, el sur de la provincia de Alicante ha vuelto a registrar un movimiento sísmico en la mañana de este martes 14 de julio. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha detectado un terremoto de magnitud 1,8 en la escala de Richter, con una profundidad de cinco kilómetros.

El seísmo, que ha sido percibido por numerosos vecinos de Los Montesinos, Torrevieja y otras localidades cercanas, se ha producido poco después de las 7:00 horas, coincidiendo con el inicio de la jornada.

Aunque se trata de un temblor de baja magnitud y sin consecuencias materiales, varias personas han compartido en redes sociales que han notado claramente la sacudida. "Se ha sentido y escuchado muy fuerte", comentaban algunos vecinos y vecinas en un grupo de Facebook, reflejando la sorpresa que ha provocado el movimiento a primera hora de la mañana.

Segundo temblor en apenas dos días en la provincia de Alicante

Este episodio llega apenas un día después de otro terremoto registrado en la provincia. Durante la madrugada del lunes, el IGN localizó un seísmo de magnitud 1,9 entre Elche y Crevillente, en la zona de la Penya de les Àguiles, también con una profundidad estimada de cinco kilómetros.

Epicentro del terremoto entre Los Montesinos y Torrevieja (Fuente: IGN)
Epicentro del terremoto entre Los Montesinos y Torrevieja (Fuente: IGN)

Aunque ambos movimientos sísmicos se han producido en áreas distintas, forman parte de la actividad habitual que registra periódicamente la provincia de Alicante. La sucesión de pequeños terremotos suele despertar inquietud entre la población, especialmente cuando son perceptibles pese a su escasa magnitud y todavía más tras la tragedia de Venezuela.

Los especialistas recuerdan que este tipo de fenómenos son relativamente frecuentes en el territorio alicantino y, en la mayoría de los casos, pasan desapercibidos o no provocan ningún tipo de incidencia. 

De hecho, solo cuando el epicentro se encuentra muy próximo a zonas habitadas y a poca profundidad, como ha ocurrido este martes, aumenta la probabilidad de que los vecinos lleguen a sentir la vibración.

¿Por qué Alicante registra tantos terremotos?

La provincia de Alicante está considerada una de las zonas con mayor actividad sísmica del litoral mediterráneo español. Su ubicación, en el área de contacto entre las placas tectónicas africana y euroasiática, favorece la acumulación de tensiones que, de forma periódica, se liberan mediante pequeños movimientos de la corteza terrestre.

A ello se suma la presencia de diversas fallas activas repartidas por el territorio, entre ellas la conocida Falla de Crevillente, que supera los 200 kilómetros de longitud y forma parte de un complejo sistema geológico que atraviesa el sureste peninsular. También existen fallas submarinas capaces de originar movimientos sísmicos frente a la costa.

La mayor parte de estos terremotos son de baja intensidad y apenas generan daños, aunque permiten a los científicos seguir de cerca la evolución de la actividad sísmica en una de las áreas más vigiladas del país.

El IGN mantiene un seguimiento permanente de la actividad sísmica

El Instituto Geográfico Nacional monitoriza de forma continua los movimientos de la corteza terrestre mediante una red de estaciones sísmicas distribuidas por toda España. Cada terremoto registrado se analiza para determinar su magnitud, profundidad y localización.

Por el momento, el organismo no considera que la sucesión de pequeños temblores registrada durante el inicio de la semana en el ecuador de julio suponga un riesgo para la población.

Los expertos explican que esta liberación gradual de energía forma parte del comportamiento habitual de una zona donde confluyen varias fallas activas, aunque el seguimiento continuará para detectar cualquier cambio en la evolución de la actividad sísmica.