Un tramo de costa del sur de la provincia de Alicante podría quedar protegido como Bien de Interés Cultural (BIC). El enclave corresponde a una antigua cantera que se extiende durante unos 350 metros junto al litoral, con una anchura aproximada de 20 metros.
Parte de los restos continúa hacia el mar, mientras que en la superficie todavía son visibles diferentes marcas sobre la arenisca relacionadas con la extracción de los bloques de piedra.
El historiador y doctor en Bellas Artes Sergio Boj Bri ha registrado ante la Generalitat Valenciana una petición para reconocer la importancia “arqueológica, histórica y etnológica” de este espacio situado entre la playa de los Náufragos de Torrevieja y la urbanización La Veleta, paralelo a la avenida Desiderio Rodríguez junto a la zona de San Roque,
Las rocas todavía guardan las huellas de la antigua cantera
Los restos conservan módulos de extracción, surcos longitudinales y cuadrículas realizadas sobre la arenisca. Son las huellas dejadas por quienes trabajaron la piedra durante siglos, según apuntan las investigaciones, y permiten identificar las zonas en las que se obtuvieron los bloques.
El enclave aparece recogido en la Carta Arqueológica Subacuática de Alicante, publicada en 2022 por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ). La documentación establece una posible relación técnica con otras explotaciones similares como la cantera romana de Mil Palmeras, en Pilar de la Horadada.
Sin embargo, la datación de la cantera de Torrevieja no puede establecerse con seguridad como romana. Las técnicas empleadas para extraer los bloques de piedra junto al mar continuaron utilizándose hasta finales de la Edad Media, por lo que las marcas conservadas no permiten determinar por sí solas cuándo comenzó la explotación.
Posible relación con construcciones del siglo XV
De hecho, la petición de protección como BIC sitúa al menos una parte de la actividad de la cantera en el siglo XV. Los investigadores Juan Antonio Pujol y María José Cruz, de la Universidad de Alicante, relacionan el uso de este enclave con torres vigía y otras construcciones de ese periodo en las que se emplearon sillares de arenisca.
Sergio Boj Bri también plantea una posible conexión con el canal de El Acequión, localizado a unos 300 metros. Esta infraestructura, construida antes de 1482, presenta bloques de arenisca y, según la solicitud, algunas piezas podrían “guardar semejanzas” por sus “dimensiones, color y textura” con la piedra extraída en este punto del litoral de Torrevieja.
El entorno de la cantera también guarda otras pistas
El yacimiento se encuentra, además, junto a un pequeño acantilado de entre tres y cuatro metros de altura. La documentación presentada apunta a que este desnivel podría estar relacionado con la propia explotación de la cantera.
En los alrededores también se han identificado materiales de descarte que podrían apuntar a la existencia de espacios vinculados al trabajo de la piedra. Esta posibilidad, no obstante, no figura en las investigaciones citadas ni en la Carta Arqueológica.
La declaración como BIC permitiría establecer una protección legal para este tramo de costa, actualmente expuesto a factores como la acumulación de residuos, el vandalismo, el expolio y la presión urbanística. La solicitud también plantea la necesidad de estudiar, conservar y difundir un enclave que mantiene visibles las huellas de la antigua actividad extractiva.