El Puerto de Alicante ha dado un paso adelante en su apuesta por la innovación al presentar una ordenanza que regula su sandbox o banco de pruebas tecnológicas. Se trata de una iniciativa pionera en España que permitirá ensayar nuevos procesos y herramientas aplicados a la actividad portuaria en un entorno real, pero con garantías de seguridad.
La normativa convierte a Alicante en el primer puerto español que dispone de una regulación específica para este tipo de espacios de experimentación. Empresas, emprendedores, investigadores y desarrolladores podrán probar sus proyectos dentro del recinto portuario, con procedimientos definidos y criterios de evaluación que aportan seguridad jurídica.
Un banco de pruebas para atraer empresas y tecnología
La ordenanza, cuyos trabajos comenzaron en julio de 2025, establece las condiciones para desarrollar experimentos tecnológicos sin comprometer el funcionamiento habitual de las instalaciones. El propósito es facilitar que las nuevas soluciones puedan pasar de la fase de desarrollo a su aplicación práctica en el entorno logístico y portuario.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Rodríguez, ha destacado la importancia de esta herramienta para preparar las instalaciones ante los "desafíos" de los próximos años. "Queremos ser un imán para atraer innovación e implantarla", ha señalado durante la presentación.

Rodríguez también ha defendido que el puerto debe convertirse en un "espacio de referencia" para quienes desarrollan propuestas innovadoras. "Que las ideas encuentren oportunidades y puedan transformarse en soluciones útiles para la sociedad y para todo nuestro sistema productivo", ha añadido.
La rectora de la Universidad de Alicante (UA), Amparo Navarro, ha puesto el foco en la seguridad jurídica que proporciona la nueva regulación. A su juicio, constituye un "ordenamiento totalmente novedoso en un entorno portuario" y un ejemplo de transferencia de conocimiento con aplicación directa fuera del ámbito académico.
La Universidad de Alicante participa en el proyecto
La catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Alicante Yolanda Bustos, autora de la ordenanza, ha defendido que los puertos españoles deben "avanzar al mismo ritmo que otras iniciativas europeas". También considera que el modelo alicantino puede servir de referencia para otras autoridades portuarias interesadas en desarrollar sus propios bancos de pruebas.
Navarro ha reconocido igualmente la aportación de Bustos y la colaboración entre ambas instituciones. La rectora ha subrayado que la investigación universitaria debe tener una utilidad "tangible" y ha valorado de forma positiva que "este trabajo permita trasladar el conocimiento especializado a proyectos con aplicación real".

El jefe de Innovación de la Autoridad Portuaria, José Manuel Ramos, ha explicado que la intención es disponer de herramientas para atraer propuestas tecnológicas y adelantarse a su implantación. El proyecto, al mismo tiempo, busca mejorar la eficiencia, proteger el medio ambiente y mantener las garantías de seguridad de la actividad portuaria.
La apuesta por la innovación tendrá otra cita destacada el próximo 15 de diciembre, cuando se celebrará la primera edición de los Premios a la Innovación del Puerto de Alicante, en la terminal de cruceros del muelle 14. Los galardones contemplan cinco categorías: Innovación, Competitividad, Sostenibilidad, Impacto Social y Conexiones.
