Alicante sigue creciendo. La ciudad prepara un nuevo giro a su desarrollo urbano con la creación de un barrio que cambiará el paisaje de La Albufereta. Tres décadas después de la ordenación del territorio, el proyecto podría empezar a ser una realidad a finales del próximo año 2026. Este nuevo distrito tendrá un millar de viviendas, zonas verdes y equipamientos para revitalizar el área entre la Serra Grossa y el barranco del Juncaret.
Tal y como ha avanzado el Ayuntamiento, la Junta de Gobierno tiene previsto aprobar el próximo martes 8 de abril el programa de actuación integrada y la adjudicación del agente urbanizador para la unidad de ejecución A.1 del plan parcial I/4 Albufereta. Además, este nuevo barrio dispondrá de un centenar de viviendas sociales de protección pública, un 10% del total de casas que se construirán en este espacio de unos 130.000 m2.
¿Cómo será el nuevo barrio?
Este nuevo barrio estará ubicado entre las calles Caja de Ahorros (prolongación de la Vía Parque), Flora de España y la glorieta del Ingeniero Pedro Torres. La construcción residencial será el alma y eje central del proyecto para asumir el crecimiento poblacional de la ciudad de Alicante en un momento marcado por las dificultades de acceso a la vivienda.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, destaca que este desarrollo "permitirá cubrir las necesidades actuales y futuras de los alicantinos” y enfatiza que se trata de una zona de “gran atractivo" que hasta ahora no había podido ser urbanizada por “distintas trabas administrativas”. La iniciativa busca dar respuesta a la demanda de vivienda, sin descuidar la integración con el entorno y la preservación del patrimonio histórico cercano.
En este sentido, los bloques de edificios estarán concentrados en la zona oeste del barrio, alejadas del barranco del Juncaret y del Bien de Interés Cultural (BIC) ‘Cerro de las Balsas’. Según avanza el consistorio, se pretende desarrollar “más adelante” una gran zona verde para poner en valor este yacimiento arqueológico en el que se pueden observar los vestigios de un poblado íbero amurallado que data entre el siglo VI y el III a.C.
En paralelo, también está prevista la ejecución de un equipamiento público, aún por definir, que ocupará una superficie de 10.000 metros cuadrados, y otra pequeña zona verde con área infantil y espacios deportivos junto al puente de caracol que cruza las vías del tranvía.

Décadas de bloqueo urbanístico
El sector donde se elevará el barrio lleva más de 30 años con su ordenación aprobada, pero sin materializarse. Desde 1991, diversas iniciativas han intentado impulsar su desarrollo sin éxito. Para agilizar la tramitación, desde la Concejalía de Urbanismo explican que se ha optado por dividir la Unidad de Ejecución 1 en dos subunidades (A.1 y A.2), lo que permitirá avanzar en la urbanización por fases.
El primer paso será completar las obras en la subunidad A.1, mientras que en la segunda fase se llevará a cabo una modificación urbanística que reducirá la presión edificatoria y reforzará la infraestructura verde. La idea es conectar el nuevo barrio con la playa y con las áreas interiores de Alicante, favoreciendo la movilidad y la integración paisajística.
Plazos previstos
El proyecto, que el Ayuntamiento se ha afanado en explicar que cuenta con todos los informes técnicos favorables en materia de prevención de la inundabilidad, supondrá una inversión de aproximadamente 20 millones de euros. La superficie de edificabilidad total se estima en 135.380 metros cuadrados, con una parte reservada para uso residencial (108.000 m2) y otra para actividades terciarias (en torno a 26.500 m2).
Ahora, treinta años después del esbozo de este nuevo barrio, si todos los plazos se cumplen según lo previsto las obras de construcción y adecuación de los terrenos podrían comenzar a finales del próximo año 2026.