Un nuevo mapa del tráfico en Alicante: rondas metropolitanas y menos coches en el litoral

La futura planificación prevé desviar el tráfico de paso y transformar la A-70 en una ronda verde integrada en la ciudad

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Autovía A-70 de Alicante a su paso por el túnel de San Juan
Autovía A-70 de Alicante a su paso por el túnel de San Juan

Alicante dibuja una profunda revisión del modelo de movilidad de la ciudad. El Plan General Estructural (PGE) plantea una nueva lógica viaria basada en la jerarquización de las redes y en una distribución policéntrica "más eficiente" de los desplazamientos, tanto internos como de paso.

Esta estrategia se apoya en una planificación de grandes infraestructuras y ejes de conexión que buscan aliviar la presión sobre las zonas más sensibles del entorno urbano. Al mismo tiempo, el plan abre la puerta a una transformación progresiva del espacio público, con especial atención a la reducción de la congestión y a la mejora de la integración entre barrios.

Las cuatro rondas metropolitanas

Para lograr una distribución más equitativa del tráfico y descongestionar las áreas más sensibles de la ciudad, el PGE contempla la implementación de cuatro rondas metropolitanas. 

Plano de la movilidad futura en el Plan General de Alicante
Plano de la movilidad futura en el Plan General de Alicante

El objetivo de estas infraestructuras es desviar el tránsito de paso y asegurar que el frente litoral y el centro histórico de la ciudad recuperen su protagonismo para los peatones. Los anilos planificados son:

  • Gran Vía y su prolongación: este eje se extenderá hacia la Playa de San Juan, consolidándose como una arteria principal para la movilidad interna.
  • Vía Parque: su finalización y la conexión directa con la autovía A-79 permitirán cerrar una segunda ronda esencial que absorberá parte del tráfico que actualmente se concentra en la costa y el núcleo urbano.
  • Nuevo eje articulador: se proyecta una conexión estratégica entre la Avenida de Denia y la A-79, facilitando nuevos itinerarios y aliviando la presión sobre otras vías.
  • Ronda metropolitana en la A-70: el tramo más urbano se transformará en un bulevar verde, completamente integrado en el tejido urbano. Esta reconversión, entre los enlaces de la A-77 y la CV-821, eliminará el efecto barrera entre barrios, incorporando espacios ajardinados y de estancia.

Estas rondas se complementarán con una extensa red de itinerarios peatonales y ciclistas continuos, así como con conexiones transversales que favorecerán la integración de zonas que, hasta ahora, han estado fragmentados. El edil Antonio Peral ha enfatizado que "la ciudad evolucionará de un sistema concéntrico a uno radial que conecta barrios”.

Redistribución del tráfico metropolitano

La eficiencia del nuevo sistema de movilidad también dependerá de una gestión “inteligente” del tráfico de largo recorrido. El PGE prevé desviar este tipo de tránsito hacia las autovías A-77 y AP-7, aprovechando al máximo las infraestructuras ya existentes a escala metropolitana. 

De hecho, el primer paso de esa estrategia ya ha comenzado con la liberalización del peaje de la AP-7 desde Monforte del Cid a El Campello. Los camiones y vehículos que viajan de Murcia a València pueden desviarse por esta ruta sin necesidad de cruzar la A-70 sobre Alicante.

Autopista AP7 de Alicante a su paso por el peaje de San Vicente
Autopista AP7 de Alicante a su paso por el peaje de San Vicente

El objetivo es claro: recoger y redistribuir los flujos de tráfico de manera jerarquizada para evitar que estos vehículos penetren en el núcleo central de la ciudad, aliviando así la congestión en el litoral y en las principales arterias urbanas. 

Además, la implementación de un tercer carril en la A-70, en el tramo que conecta el aeropuerto con el enlace de la A-77,  se considera una actuación “fundamental”. Esta ampliación permitirá gestionar de forma “más eficiente” los flujos de media y larga distancia, lo que a su vez facilitará la transformación del tramo urbano en una ronda “verde y permeable”.

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