Alerta roja en Alicante: la sensación térmica se dispara hasta los 55 grados en plena ola de calor

La combinación de altas temperaturas y una humedad muy elevada está dejando una sensación de bochorno propia de climas tropicales

Guardar

Un hombre pasando calor en la calle
Un hombre pasando calor en la calle
Añadir AlicanteExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

La provincia de Alicante afronta una de las jornadas más sofocantes del año. Puede que hayas mirado el termómetro y te haya sorprendido comprobar que no marca 45 grados. Sin embargo, la sensación al salir a la calle o asomarse a la venta es muy distinta. 

El Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante considera que este jueves podría estar siendo la jornada “más dura de todo el año” desde el punto de vista del estrés térmico. Aunque en el interior ya llegan a 40 ºC y en muchas zonas del litoral las máximas se mueven entre 31 y 34 grados, la elevada humedad está disparando la sensación de bochorno.

Las estimaciones realizadas a partir del Heat Index, utilizando los datos de las estaciones de la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET), reflejan una situación excepcional. En algunos puntos del interior de Alicante, la sensación térmica ya alcanza los 55 grados, mientras que en amplias zonas de la costa se supera con facilidad los 45 grados.

Del litoral al interior: así se reparte la sensación térmica más extrema

Los valores más elevados se concentran entre el Medio Vinalopó y la Vega Baja. En esta zona se han estimado sensaciones térmicas de hasta 55 grados, mientras que en el entorno de Orihuela se sitúan entre los 53 y los 54 grados. Municipios como Catral, Cox, Almoradí o Dolores aparecen entre los puntos donde el bochorno resulta más intenso hasta las 15:00h.

Mapa de la sensación térmica en la Comunitat Valenciana
Mapa de la sensación térmica en la Comunitat Valenciana

La costa tampoco se escapa. En ciudades como Alicante, Torrevieja, Santa Pola, Calpe o Dénia, la sensación térmica oscila entre los 38 y los 46 grados, pese a que la temperatura real es varios grados inferior a la registrada en el interior.

En la Marina Alta también se rozan los 52 o 54 grados de sensación térmica, mientras que en el eje formado por Villena, Alcoy y Xixona los valores se sitúan entre los 36 y los 47 grados, confirmando que el bochorno afecta prácticamente a toda la provincia, aunque con distinta intensidad.

¿Por qué el calor se siente mucho peor de lo que marca el termómetro?

La explicación está en la humedad. El cuerpo humano elimina calor mediante la evaporación del sudor, pero cuando el aire contiene una gran cantidad de vapor de agua ese mecanismo pierde eficacia y la sensación de calor aumenta.

Un hombre delante de un ventilador en una ola de calor
Un hombre delante de un ventilador en una ola de calor

Según explica el Laboratorio de Climatología de la UA, este episodio reúne dos ingredientes especialmente desfavorables: una masa de aire muy cálida y un mar Mediterráneo que vuelve a situarse cerca de los 30 grados, aportando humedad de forma continua hacia la costa. El resultado es un ambiente más propio de regiones tropicales que del clima de Alicante.

Los expertos recuerdan, además, que la sensación térmica no es una temperatura real, sino una estimación obtenida mediante modelos que combinan diferentes variables meteorológicas. Existen otros índices que podrían ofrecer cifras distintas, aunque todos coinciden en señalar un episodio de estrés térmico muy elevado.

Mientras tanto, la AEMET mantiene el aviso rojo por temperaturas extremas en el litoral sur de la provincia y el nivel naranja en el resto del territorio. Las estaciones de AVAMET ya han registrado 42 grados en Orihuela, 41,8 en Beneixama, más de 41 en Villena y Xixona, más de 40 en Alcoy, 39,8 en Pinoso; 39 en Elda y Aigües; 38,7 en Ibi; o 38,4 en Petrer y Agost.

El calor extremo alimenta la formación de tormentas secas y reventones cálidos

Las temperaturas tan elevadas no solo dejan una sensación de bochorno asfixiante. También están creando el escenario perfecto para la aparición de tormentas secas de rápida evolución, uno de los fenómenos que más preocupa este jueves a los meteorólogos por su capacidad para generar fuertes rachas de viento en apenas unos minutos.

Según la previsión, el intenso calentamiento del suelo durante las horas centrales del día favorece el desarrollo de núcleos tormentosos muy activos. En muchos casos apenas dejan lluvia, pero sí pueden ir acompañados de abundante aparato eléctrico, granizo puntual y, sobre todo, de reventones cálidos, un fenómeno que se produce cuando una masa de aire desciende bruscamente desde la tormenta y alcanza la superficie con gran violencia.

Al llegar al suelo, ese aire se expande en todas direcciones y provoca rachas súbitas de viento que pueden superar con facilidad los 90 o incluso los 100 kilómetros por hora. A diferencia de otros temporales, estos episodios aparecen de forma muy rápida y localizada.

Precisamente por ese riesgo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado avisos naranjas por tormentas en toda la provincia de Alicante y numerosos municipios han suspendido actos, cerrado parques y veladores e incluso han izado la bandera roja en sus playas.