Alicante quiere seguir creciendo y proyecta un nuevo barrio al norte de la ciudad con 2.500 viviendas y un gran parque urbano de 340.000 metros cuadrados, una superficie que equivale a casi tres veces la del parque Lo Morant. El desarrollo ocupará una amplia zona junto a la avenida de Dénia e incluirá también espacios destinados a negocios y servicios.
La actuación abarca cerca de 879.000 metros cuadrados en el entorno de la entrada norte de Alicante, junto a los términos municipales de Sant Joan d'Alacant y Mutxamel. La propuesta es una de las ocho nuevas áreas residenciales que el Ayuntamiento ha establecido como estratégicas en el futuro Plan General Estructural (PGE), con más de 10.000 viviendas.
El modelo urbanístico de esta zona situada a la espalda de la Santa Faz, y atravesada por la autovía A-70, dará más protagonismo a los desplazamientos a pie y en bicicleta, según expone el documento que ha aprobado la Junta de Gobierno este martes para dar su primer paso administrativo.

Así, el sector de El Pino y Ruaya se desarrollará a partir de la modificación puntual número 54 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) actual, cuya tramitación todavía debe someterse a evaluación ambiental y territorial estratégica por parte de la Generalitat Valenciana.
Así se ordenará el nuevo barrio de Alicante: tres ámbitos principales
El elemento más destacado del proyecto es el parque de Lomas del Pino, que ocupará 340.000 metros cuadrados entre la CV-818 y la CV-821. La gran dimensión de este espacio verde tendrá un papel central en la ordenación del nuevo barrio y en la conexión con los corredores ambientales del entorno, principalmente de los barrancos de Lloixa y Orgegia.
En paralelo, la propuesta reserva otros 457.000 metros cuadrados para el frente residencial, ubicado entre la A-70 y la N-332. Allí se plantea la construcción de 2.500 viviendas, distribuidas en bloques de densidad media y bajo criterios de ecobarrio.

El área está rodeada por tejidos residenciales consolidados de baja densidad: al norte, la urbanización La Coix de Sant Joan; al este, las urbanizaciones de Les Paulines y Entredós de Mutxamel y La Almajada de Alicante; al sur, la urbanización Puerta Cerrada.
El diseño urbano pretende favorecer una movilidad “tranquila y activa”, con una red de calles “pacificadas” y recorridos peatonales y ciclistas conectados al sistema de espacios libres y al transporte público metropolitano.
El tercer ámbito se localizará junto a la CV-818, en la zona del Hogar Provincial. Este espacio contará con 82.000 metros cuadrados destinados a actividades económicas y terciarias, como negocios, oficinas y servicios para atender las necesidades del entorno.
La huerta y los elementos históricos, dentro del diseño
La propuesta incorpora la recuperación ambiental como uno de sus ejes. El parque de Lomas del Pino se plantea conectado con la huerta histórica y con el corredor fluvial Juncaret-Lloixa, con la intención de enlazar espacios verdes y favorecer la continuidad ecológica. El diseño también prevé medidas relacionadas con el drenaje sostenible y la regulación climática.
El proyecto incluye, además, los elementos históricos y etnológicos del ámbito, como las fincas El Pino y Ruaya, el camino de Lloixa, la hijuela de la Llopera y el arco de Romèlia. Éstos se integrarán en la ordenación como “referencias del paisaje”, según señala el documento técnico.
La iniciativa parte de las mercantiles Lomas del Pino S. L., Sacyr Gestión de Activos S. L. y Valirio Investments S. L., propietarias de los terrenos. Lindará con otros tres desarrollos residenciales contemplados en el PGE: Vista Alegre, con 2.000 viviendas previstas; Alameda, con 1.300 inmuebles; y Vistahermosa Juncaret (PAU 3), con otros 3.500.