El “hartazgo” de los trabajadores de Automóviles La Alcoyana se traduce en una huelga indefinida. La amenaza de los últimos meses se materializa con un paro en el servicio de autobuses interurbanos de Alicante a partir del 20 de junio, coincidiendo con los días grandes de las Hogueras.
Así lo ha confirmado el comité de empresa este jueves en una decisión que atribuyen a la "falta total de soluciones” por parte de la empresa concesionaria del transporte en l’Alacantí y de la propia Generalitat Valenciana.
Los representantes de la plantilla demandan el rescate “inmediato” de la concesión, una auditoría “pública e independiente” sobre contratos, licitaciones y concesiones, "responsabilidades políticas inmediatas" y el “fin de la represión sindical que sufren los trabajadores". Todo ello, según apuntan, en un contexto de deterioro progresivo del servicio.

El año pasado, la plantilla también convocó una huelga del 20 al 24 de junio, aunque finalmente quedó desconvocada un día antes de iniciarse, después de que alcanzaran un acuerdo la concesionaria y el comité de empresa.
Bloqueo de la negociación
Desde el comité de empresa señalan que la medida responde a una situación que describen como “cada vez más complicada” en el funcionamiento diario del transporte interurbano. Además, añaden que la plantilla continúa "sin convenio colectivo” desde el 31 de diciembre de 2025 por el “bloqueo de la negociación por parte de la empresa".
A esta situación se suma el conflicto en Alcoy, donde los trabajadores de La Alcoyana llevan más de siete meses de huelga “denunciando despidos, presión y represión sindical”, además de la “parálisis absoluta” del convenio colectivo.
El comunicado también señala que la reciente anulación parcial de la licitación del autobús urbano de Alicante por parte de un juez ha provocado un “auténtico escándalo político y administrativo” sobre cómo se ha gestionado este consurso público.
A su vez, el comité hace referencia a la sentencia del Tribunal Supremo relacionada con el caso del Aerobús de Barcelona, donde apuntan que "empresas vinculadas a Automóviles La Alcoyana” han sido condenadas por “prácticas contrarias a la competencia en licitaciones públicas”, manteniéndose la prohibición de contratar y licitar durante 18 meses.
“Flota envejecida y en mal estado”
En su exposición, el comité de empresa describe "autobuses muy deteriorados y envejecidos, averías constantes, falta de vehículos y servicios que algunos días ni siquiera salen". Añaden que existe "una política empresarial basada únicamente en maximizar beneficios a costa de la salud de las plantillas, de la calidad y del servicio público".

En relación con la gestión del servicio, señalan que tanto en Masatusa, empresa concesionaria del servicio urbano en la ciudad de Alicante, como en Automóviles La Alcoyana, hay líneas y servicios que “se ven afectados diariamente por la falta de inversión y el deterioro de la flota".
Por último, desde los comités de CGT de La Alcoyana Alicante y Alcoy, y los delegados de CGT de Masatusa, se plantea la creación de un ente metropolitano gestionado directamente por la Generalitat Valenciana para garantizar “transparencia, control y una gestión pública real del transporte".
En el mismo texto concluyen que "el transporte público no puede seguir funcionando al servicio de intereses privados mientras trabajadores y usuarios pagan las consecuencias".

