Encontrar un piso de alquiler en Alicante ya no depende únicamente del presupuesto. Se ha convertido en un proceso largo, competitivo y, en numerosos casos, frustrante. La escasez de viviendas disponibles y unos precios que continúan marcando máximos dificultan el acceso a quienes no pueden permitirse comprar una casa o acceder a una hipoteca.
Se trata de un problema transversal que afecta por igual a jóvenes, familias y personas mayores. Los profesionales inmobiliarios advierten de que la falta de oferta sigue agravando la presión sobre el mercado.
En ese contexto, el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi) de Alicante considera que la situación es "insostenible" tanto para propietarios como para inquilinos. La entidad sostiene que, tres años después de la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, el mercado continúa perdiendo oferta y reclama medidas que incentiven la incorporación de nuevas viviendas al alquiler.
Encontrar un piso de alquiler ya no es solo cuestión de precio
Uno de los principales problemas señalados por los profesionales inmobiliarios es la reducción de la oferta. Según los datos que maneja Coapi Alicante junto a la Asociación de Agentes Inmobiliarios (Apial), miles de viviendas han abandonado el mercado del alquiler de larga duración durante los últimos años.

En muchos casos, esos inmuebles se han puesto a la venta o se han destinado a otros usos, como el alquiler turístico. Para la entidad, esta tendencia está relacionada con la pérdida de confianza de parte de los propietarios, que consideran que el actual marco normativo ofrece menos garantías para arrendar sus viviendas.
La presidenta de Coapi Alicante, Marifé Esteso, sostiene que la eliminación de determinadas garantías y las limitaciones en la actualización de las rentas han provocado que parte de los propietarios opten por retirar sus inmuebles del mercado. A su juicio, quienes continúan alquilando intentan compensar ese “mayor riesgo” con rentas más elevadas.
Las razones que están disparando la demanda de alquiler
La reducción del número de pisos disponibles coincide con una demanda que no deja de crecer. La provincia de Alicante ha ganado alrededor de 146.000 habitantes desde el pasado año 2021, según datos del Instituto Nacional de Estadística, lo que incrementa la presión sobre un mercado que ya presentaba dificultades para absorber nuevas solicitudes.
Al mismo tiempo, muchas familias siguen encontrando obstáculos para comprar una vivienda. La inflación, el aumento del coste de la vida y la dificultad para ahorrar la entrada que exigen las entidades financieras hacen que el alquiler continúe siendo la única alternativa para numerosos hogares.
Según Coapi, esta combinación explica buena parte del incremento de los precios. Actualmente, el Observatorio del Alquiler sitúa el aumento acumulado de las rentas en Alicante en un 38,5 % desde 2023.
Los precios del alquiler siguen batiendo récords en la provincia
El informe publicado por el portal Idealista en junio refleja que Alicante ha alcanzado máximos históricos en el mercado del alquiler. En la ciudad, el precio medio se sitúa en 13,6 euros por metro cuadrado, un incremento del 9,1% respecto al mismo mes del año pasado. En la provincia, la media alcanza los 12,6 euros por metro cuadrado, un 8,6% más que hace un año.

La tendencia no se limita a la capital. En buena parte de los municipios alicantinos los precios siguen creciendo. Orihuela registra la mayor subida interanual, con un incremento del 15,7%, seguida de El Campello (+14,9%), Cala de Villajoyosa (+14,3%) y Alcoy (+12,1%). También experimentan aumentos de dos dígitos Elda (+10,2%) y Guardamar del Segura (+10%).
Si se observa el precio por metro cuadrado, Benidorm continúa siendo el municipio más caro para alquilar una vivienda, con una media de 16,9 euros, seguido de Finestrat (16,5 euros), L'Alfàs del Pi (15,4 euros), El Campello (14,8 euros) y Calpe y Xàbia, ambos con 14,5 euros por metro cuadrado.
Alicante capital se mantiene también entre los mercados más tensionados de la provincia con sus 13,6 euros por metro cuadrado, mientras que Elche presenta una media de 9,2 euros y San Vicente del Raspeig de 10,4 euros.
Los datos también muestran algunas excepciones. Municipios como Elche (-1,5% mensual), Elda (-3,1%), Moraira (-5,6%) o La Vila Joiosa, donde el precio es un 0,3% inferior al de hace un año, registran ligeros descensos. Sin embargo, en la mayoría de las localidades analizadas los alquileres siguen situándose en niveles récord o muy próximos a sus máximos históricos.
Elegir inquilino es cada vez más selectivo
La escasez de viviendas disponibles también está modificando la forma en que se seleccionan los inquilinos. Ante la elevada demanda, los propietarios pueden elegir entre un mayor número de candidatos y suelen priorizar perfiles con estabilidad laboral y garantías económicas.
Esta situación deja en una posición más complicada a jóvenes que buscan independizarse, familias con ingresos medios o personas con contratos temporales, que encuentran cada vez más dificultades para cumplir los requisitos exigidos para acceder a una vivienda.
El cambio también se refleja en la percepción ciudadana. Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el acceso a la vivienda ha pasado en apenas tres años de ocupar el decimosexto puesto entre las principales preocupaciones de los españoles a situarse como el primero.

