El TRAM de Alicante podría iniciar un nuevo capítulo de expansión en las próximas dos décadas. Tras una red inamovible desde su creación hace más de veinte años, la mejora del servicio tranviario aparece como un eje “fundamental” en el Plan General Estructural (PGE) que debe diseñar el futuro desarrollo de la ciudad de Alicante hasta, al menos, el año 2045.
Así, el documento urbanístico, que este martes afronta su segunda jornada de debate en materia de movilidad en Puerta Ferrisa a las 17:30h, propone la mejoras en la frecuencia y la extensión del TRAM hacia barrios que aún carecen de acceso directo al tranvía como La Florida, San Gabriel, Rabasa, La Torreta, Colonia Requena y el PAU 5, que es la conexión más cercana.
Los planes incluyen cuatro fases progresivas, siendo la Gran Vía y la avenida de Denia dos ejes “estratégicos”. En este sentido, la expansión que proyecta el PGE contempla la creación de ramales de circunvalación norte y sur que se enlacen con la red actual para atravesar la ciudad, orientando los trayectos hacia nodos clave de la movilidad metropolitana.
Al igual que sucede con el tercer hospital planificado en Rabasa, la ampliación tranviaria del PGE es tan solo un plan de intenciones que deberá ejecutar posteriormente la Generalitat Valenciana, que es la administración competente en la red ferroviaria autonómica y en la infraestructura sanitaria.
Refuerzo de frecuencias
La primera fase de modernización del TRAM se centra en aumentar la frecuencia. El Ayuntamiento aspira a que todas las líneas se aproximen progresivamente hacia intervalos de paso máximos de diez minutos.
Esta fase preliminar “sienta las bases” para un transporte público “más competitivo” frente al vehículo privado que mejore la movilidad, la cohesión y la conectividad “de forma eficiente y adaptada al crecimiento de Alicante”, apunta el consistorio.
"La expansión del TRAM por todo el municipio para dar servicio a barrios que hoy en día no están conectados con este medio de transporte y la mejora de las frecuencias para ganar operatividad son dos estrategias del modelo de movilidad que impulsa el PGE”, explica el concejal de Urbanismo, Antonio Peral.
Nuevos ramales
Por su parte, el PGE recoge que en la fase 1 de expansión se ejecute la ampliación de la red del tranvía a través de las líneas de la Gran Vía desde el Hospital General hacia los barrios del sur y San Gabriel. Además, también se plantea que la avenida de Denia actúe como eje lanzadera hasta Sant Joan, y que la avenida de Aguilera enlace con la Estación Intermodal.
La fase 2 será la de prolongación hacia La Florida y las zonas industriales. Además, este segundo periodo de obras también proyecta un ramal de circunvalación norte que conectará la Playa de San Juan, a la altura de Lucentum, con Vistahermosa y Colonia Requena, optimizando la movilidad y generando accesos directos a nuevos desarrollos urbanos.
Por último, en la fase final, la red de la Gran Vía se extenderá hacia Garbinet y la avenida de Denia, acompañada de un ramal de circunvalación sur que conecte Rabasa y La Torreta con Virgen del Remedio (línea 2). Esto consolidará una malla tranviaria integral, facilitando desplazamientos entre los desarrollos periféricos y fortaleciendo la conectividad metropolitana.
La avenida de Denia se plantea como un TRAM lanzadera que conectará Sant Joan, el Hospital y la Universidad Miguel Hernández con la Estación Intermodal, permitiendo que los desplazamientos hacia el centro de Alicante sean "rápidos, eficientes y accesibles" desde los barrios periféricos.
La idea inicial no contempla, por el momento, si estas nuevas líneas del TRAM deberían ejecutarse mediante tranvía convencional (con catenaria) o con autobús guiado, conocido como trolebús. Esa es una decisión que depende de la Generalitat Valenciana, a través de FGV, y que se tomará a medida que avancen los diferentes proyectos de expansión de la red.