Jarro de agua fría para los vecinos y vecinas de Sant Joan d’Alacant y Mutxamel, pero también para las aspiraciones del Ayuntamiento de Alicante. La red del TRAM d’Alacant no se podrá expandir hasta que finalicen las obras de la Estación Central. Esto significa que habrá que esperar, como mínimo, hasta 2029 para que puedan concebirse nuevas líneas.
Así lo señaló este jueves el director general de Transportes y Logística de la Generalitat Valenciana, Manuel Ríos, tras participar en la jornada 'La sostenibilidad en la movilidad al trabajo', que organizaba la Cátedra Vectalia Movilidad en la Sede Universitaria Ciudad de Alicante, a la que también asistió el alcalde Luis Barcala y el presidente de la CEV en Alicante, César Quintanilla.
Ríos apuntó que, tal y como está concebida actualmente la terminal de Luceros, la infraestructura supone un cuello de botella para la red, ya que únicamente permite estacionar dos tranvías de forma simultánea. Esta limitación, explicó el director general, impide aumentar la capacidad. “Si metemos más líneas o más trenes, no hay donde meterlos”, aseveró.
La pieza que falta para que el TRAM pueda seguir creciendo
La solución pasa, insisten desde la Generalitat Valenciana, por acabar la futura Estación Central del TRAM, una infraestructura que permitirá "ganar capacidad y reorganizar la explotación de la red" con la ampliación de las posibles líneas hacia el sur de Alicante, así como la anhelada conexión hacia los municipios de Sant Joan y Mutxamel.

Sobre el calendario de los trabajos, Manuel Ríos señaló que "estamos dentro de los plazos previstos", aunque insiste en que “faltan tres años para el final de la actuación”, por lo que todavía queda recorrido antes de que la terminal pueda asumir ese crecimiento previsto para el transporte tranviario.
Mientras tanto, las obras avanzan en uno de los puntos clave del proyecto: el túnel de 72 metros que discurre bajo la avenida de Salamanca. Estos trabajos conectarán el tramo ya ejecutado en la avenida de la Estación y, de esta manera, cerrar la brecha que durante años ha separado la estación ferroviaria de la red tranviaria soterrada.
Para construir este tramo se está empleando la técnica conocida como ‘cut and cover’, un procedimiento que permite ejecutar la infraestructura bajo tierra sin afectar al tráfico. Antes de proceder a la excavación, se colocan pilotes que forman el soporte de la estructura para garantizar la seguridad del terreno. Una vez ejecutado este entronque esencial llegará el turno de la Estación Central.

La futura terminal ocupará 12.000 metros cuadrados y se distribuirá en dos niveles: en el superior se situará el vestíbulo, con los accesos, los tornos de control y los puntos de información, mientras que en el inferior circularán los tranvías. El complejo contará con cuatro vías paralelas y dos andenes centrales para que los convoyes operen a ambos lados de cada plataforma.
Alicante mira al sur para ampliar el TRAM
El alcalde de Alicante, Luis Barcala, situó también la Estación Central como una pieza “fundamental” para el modelo de ciudad que defiende el Ayuntamiento en el nuevo Plan General. El primer edil reclama a la Generalitat y al Gobierno que “hagan su parte” para que los proyectos de movilidad previstos en Alicante "puedan convertirse en una realidad".
En este contexto, Barcala puso el foco en la expansión del TRAM hacia el sur. Desde la futura estación partirán “las líneas hacia barrios como la Florida o San Gabriel”, unos trazados que actualmente, según avanzó el primer edil se encuentran “en diseño” junto a la Generalitat. El objetivo sería, a su vez, mejorar la conexión con el cinturón empresarial.
Más allá del TRAM, Barcala vinculó este modelo de movilidad con otras actuaciones ferroviarias pendientes. Entre ellas citó la Variante de Torrellano, que permitirá conectar el corazón de Alicante con el aeropuerto mediante tren, al tiempo que posibilitará el desmantelamiento de las vías del frente litoral y una mayor integración del área funcional con Elche.
