El adelanto de las elecciones generales en España paraliza de golpe la tramitación de una decena de leyes en el Congreso, como la nueva Ley Antitabaco que ampliaba los espacios sin humo y controlaba el uso de los vapeadores. También deja en ‘stand by’ proyectos e infraestructuras que ahora podrían sufrir retrasos o quedarse estancados si hay un cambio.
De momento, la variante de Torrellano ha esquivado ese primer obstáculo. El Ministerio de Transportes ha aprobado definitivamente el estudio informativo y el expediente de audiencia del desvío que permitirá sustituir la línea de Cercanías, Media Distancia y mercancías que une Alicante, Elche y Murcia por un nuevo recorrido interior a través del aeropuerto.
El departamento que dirige Óscar Puente sacará a información pública “próximamente” la modificación de la Red Arterial Ferroviaria de Alicante que conectará, por fin, la terminal Alicante-Elche Miguel Hernández con la estación alicantina y, de esta forma, eliminar la línea frente al mar que recorre la zona de Agua Amarga hasta el apeadero de San Gabriel.
Es un notición para Alicante. Aprobamos de forma definitiva el estudio informativo de la variante de Torrellano, que permitirá desmantelar la vía ferroviaria costera entre San Gabriel y Agua Amarga y abordar la conexión con el aeropuerto. https://t.co/kn9ucyE5b1
— Óscar Puente (@oscar_puente_) October 5, 2026
A través de esta resolución, el Ministerio de Transportes confirma, a su vez, la decisión de descartar la electrificación provisional del tramo litoral para que el tráfico de mercancías siguiera circulando mientras se construye la variante. En su lugar, irán por la línea de alta velocidad de Murcia-El Reguerón.
Así será la Variante: viaductos, túnel y doble vía
La Variante de Torrellano contempla la construcción de una línea ferroviaria de 9,9 kilómetros con ancho estándar de 1.435 milímetros. La integración de la parada de Cercanías en la terminal aeroportuaria y su enlace desde la pedanía ilicitana de Torrellano ya se encuentra en fase de redacción, aunque todavía sin ninguna novedad.
La obra permitirá integrar diferentes tipologías de trenes en un mismo corredor. El diseño prevé que el recorrido inicial discurra durante 2,5 kilómetros sobre la actual línea convencional Alicante-Villena, gracias a la instalación de un tercer carril.

A partir de ese punto, la vía se desdoblará para configurarse en ancho estándar, compatible con la red transeuropea de transportes. Además, se proyectan ramales de conexión con las líneas Alicante-La Encina, en dirección València, y Alicante-El Reguerón, hacia Murcia.
La infraestructura permitirá velocidades de hasta 160 kilómetros por hora y contará con una configuración de doble vía electrificada en la mayor parte de su recorrido.
Para salvar los principales obstáculos del terreno, el proyecto incorpora tres grandes estructuras: un viaducto de 774 metros sobre la A-31, otro de 1.219 metros sobre la A-79 y un túnel excavado de 1.017 metros bajo la sierra de Colmenares.
Una excepción: el acceso al Puerto
El plan también aborda el fin de la vía de la costa. El Ministerio ya explicó que en paralelo a la redacción de la variante, se elaborará el proyecto que definirá cómo se llevará a cabo su desmantelamiento definitivo del tren del litoral en Alicante.

La intervención contempla la retirada integral de la infraestructura actual, lo que incluye los raíles y todos los sistemas asociados que permiten su funcionamiento. Así, se procederá al levantamiento de la superestructura de vía, la catenaria que alimenta eléctricamente a los trenes, así como los dispositivos de señalización, seguridad y comunicaciones.
Quedará fuera de esta operación el ramal de acceso al Puerto, que se mantendrá operativo por su carácter "estratégico" para el tráfico de mercancías. Eso sí, el Plan General Estructural del Ayuntamiento de Alicante plantea un nuevo acceso ferroviario a la zona portuaria con un enlace subterráneo a través de la A-31, para liberar también la fachada frente a la dársena pesquera.